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Sábado, 3 de Noviembre de 2007

Los McCann aún albergan esperanzas pese a cumplirse seis meses sin Madeleine

EFE ·03/11/2007 - 13:14h

EFE - Carteles invitan a los residentes de Rothley, Reino Unido, a sumarse al servicio religioso que se llevará a cabo hoy para conmemorar el sexto mes de la desaparición de Madeleine McCann.

Los padres de Madeleine, la niña británica cuya desaparición en Portugal ha dado la vuelta al mundo, recordaron hoy que se cumplen seis meses sin la pequeña e hicieron un llamamiento para conseguir nueva información que ayude a encontrarla.

"Seis meses es un tiempo muy largo para que una niña pequeña esté separada de su familia. Creemos que nuestra Madeleine está en algún sitio y mantenemos la esperanza de reunirnos con ella", dijo en un emotivo comunicado su madre, Kate McCann.

"Madeleine -prosiguió- es una niña preciosa que merece una vida feliz y de cariño. Para lograrlo, no cabe duda de que el mejor sitio para ella es estar con su familia. Sabemos que alguien en algún lugar puede hacer que eso sea posible".

"Si usted tiene información relacionada con la desaparición de Madeleine o su paradero, por favor, pásenosla", agregó la madre, quien, junto a su marido, Gerry McCann, fue declarada en septiembre pasado sospechosa formal del caso por la policía portuguesa.

Los McCann, ambos de 39 años y médicos, también difundieron una nueva fotografía de su hija tomada doce días antes de su desaparición, en la que aparece sonriente jugando en un parque próximo a la vivienda familiar en Rothley (centro de Inglaterra).

Madeleine, de 4 años, desapareció el 3 de mayo pasado del apartamento en el que dormía con sus dos hermanos, de 2 años, en un complejo turístico de Praia da Luz (sur de Portugal), mientras sus padres y un grupo de amigos cenaban en un restaurante cercano.

Los padres, fervientes católicos, recordarán la triste efemérides en una misa que se oficiará esta noche en una iglesia de Rothley.

En el servicio religioso, los McCann y demás feligreses dedicarán oraciones a la niña entre las 21.30 y las 21.45 horas GMT, intervalo en el que los padres creen que su hija fue secuestrada.

La pareja de médicos, que han captado la atención de medios de comunicación de todo el mundo y obtenido donaciones millonarias para buscar a la niña, volvieron al Reino Unido el 9 de septiembre pasado, tras ser declarados sospechosos por la policía portuguesa.

El caso dio así un giro extraordinario, pues los padres pasaron de desempeñar el papel de víctimas a convertirse en sospechosos.

Los investigadores lusos sospechan que los McCann pueden estar involucrados en la muerte accidental de su hija, después de que perros especialmente entrenados por la policía británica detectaran olor a cadáver en su automóvil, apartamento y efectos personales.

Pero el matrimonio -bien mediante declaraciones personales, bien a través de sus portavoces- considera un despropósito las acusaciones, se declara seguro de que su hija fue secuestrada y considera que la policía no debería renunciar a encontrarla viva.

No obstante, el "Evening Standard" publicó este viernes que nuevas pruebas forenses parecen apoyar la teoría de que los padres están implicados en la desaparición y probable muerte de Madeleine.

El vespertino londinense señala que los resultados de esos análisis, efectuados en un laboratorio en Birmingham (centro de Inglaterra), han sido ya remitidos a la policía portuguesa.

Las pruebas se basan en el descubrimiento del ADN de la niña, obtenido de fluidos del cuerpo y del pelo de Madeleine, en el coche alquilado por la pareja veinticinco días después de su desaparición.

Según las fuentes informantes del rotativo, el análisis de los fluidos corporales hallados en el vehículo indican que proceden de un cadáver y que el volumen del material encontrado es tal, que parece descartarse la hipótesis de que el ADN proceda del simple contacto del cuerpo de la niña con sus juguetes o vestidos.

En respuesta a esa noticia, el portavoz de los padres, Clarence Mitchell, reiteró que "Kate y Gerry son inocentes y no tienen nada que ocultar".

Los seis meses de la desaparición de Madeleine se cumplen dos días después de que su padre se reincorporarse a su trabajo de cirujano tras seis meses de baja.