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Jueves, 3 de Julio de 2008

Condenada a 144 años por asesinar a tres ancianas en Barcelona

Remedios Sánchez cometió además cinco tentativas de asesinato, siete delitos de robo con violencia y un hurto

EFE ·03/07/2008 - 18:32h

EFE - Remedios Sanchez, durante el juicio.

La Audiencia de Barcelona ha condenado a 144 años y 7 meses de prisión a Remedios Sánchez Sánchez, conocida como la Reme, por el asesinato de tres ancianas, la tentativa de asesinato de otras cinco, siete delitos de robo con violencia y uno de hurto.

La sentencia, hecha pública este jueves, condena también a Remedios Sánchez, de 50 años, a pagar indemnizaciones que oscilan entre 19.000 y 120.000 euros a las víctimas o a sus familias, mientras le absuelve de otro delito de asesinato en grado de tentativa cuya autoría no se considera probada.

"Una gran repulsa social"

Los hechos ocurrieron entre el 10 de junio y el 3 de julio del año 2006 en Barcelona, cuando en menos de un mes Remedios Sánchez cometió todos sus ataques y asesinatos, que fueron "especialmente violentos y contra ancianas que no podían defenderse", y a las que intentaba asfixiar o estrangular con diversas prendas.

El tribunal indica que los delitos juzgados merecen "una gran repulsa social" porque "todas las víctimas eran ancianas, especialmente vulnerables, por las limitaciones físicas y psíquicas propias de su edad". La Sala entiende que Remedios Sánchez "asumió conscientemente que podía causar la muerte de las tres ancianas" y que "conocía el peligro concreto que creó con su conducta para la vida de las víctimas.

Los jueces condenan a la Reme basándose en las abundantes pruebas presentadas contra ella, tanto con el reconocimiento de testigos como por los objetos y joyas robadas halladas en su poder.

"Buscó deliberadamente a sus víctimas y planeo sus agresiones con el fin de eliminar cualquier defensa"

 Ninguna enfermedad mental

El tribunal la condena por delitos de asesinato o tentativa de asesinato al apreciar que la acusada "buscó deliberadamente a sus víctimas y planeo sus agresiones con el fin de eliminar cualquier defensa y asegurar la ejecución de su propósito", lo que configura la circunstancia agravante de la alevosía.

 

Por contra, el tribunal descarta que sufra ninguna enfermedad mental ni trastorno de la personalidad y subraya que los peritos pusieron de manifiesto que Remedios Sánchez presenta una inteligencia dentro de la normalidad sin ninguna alteración psíquica. La Sala ni siquiera aprecia la existencia de una ludopatía, pese a que la procesada, tras alguno de los crímenes, acudió sin más tardanza a gastarse el dinero en bingos o salas de juego.

Lo único que apreciaron los peritos fue "algunos rasgos de su personalidad negativos, como la dureza emocional, la impulsividad y la dificultada para asumir su responsabilidad", que no pueden considerarse como un trastorno de la personalidad.

Por esta razón, la Sala considera que "está justificado imponer las correspondientes penas en su mitad superior" y castiga a Sánchez con 19 años de cárcel por cada uno de los tres delitos de asesinato, 13 años por cuatro delitos de tentativa de asesinato, 7 años por una quinta tentativa, y 4 años por 7 delitos de robo con violencia, además de dos meses de multa por un hurto.

Remedios Sánchez intentó durante el juicio dirigir las sospechas de los crímenes hacia una supuesta inquilina suya llamada "Mari", una versión que el tribunal considera "inverosímil y que ha sido desmontada" en el juicio oral por "la abundante y contundente prueba de cargo".