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Jueves, 3 de Julio de 2008

Las células del cordón umbilical, efectivas contra la hepatitis en ratas

Investigadores españoles tratan con éxito la hepatitis en ratas mediante un trasplante de células humanas de cordón umbilical

ANTONIO GONZÁLEZ ·03/07/2008 - 14:12h

Una muestra de sangre de cordón umbilical.

Un grupo de investigadores de las universidades de Granada y León han logrado tratar con éxito la hepatitis vírica en ratas mediante el uso de células humanas de cordón umbilical, según un trabajo que ya ha sido aceptado para su publicación en los próximos meses en la revista Cell Transplantation.

Según indicó este jueves a Público el investigador principal, Luis Fontana, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada, el trabajo arroja “datos muy prometedores”, ya que esta terapia ha conseguido, en la práctica, “curar” la enfermedad en ratas.

No obstante, añadió que todavía tendrán que pasar años hasta que se puedan iniciar los ensayos clínicos con seres humanos, aunque ya ha habido estudios preclínicos con enfermos terminales que han tenido buenos resultados.

Para conseguir sus resultados, los investigadores inocularon a las ratas un tóxico, llamado D-galactosamina, que emula la hepatitis vírica humana. Posteriormente, inyectaron a los roedores células procedentes de muestras de sangre de cordón umbilical recogidas en los paritorios del Hospital de Granada. Entre estas células había células madre, pero también células mononucleares capaces de anidar en el hígado.

Tras el xenotrasplante celular de humano al modelo animal, los científicos comprobaron que no sólo desaparecían las lesiones provocadas por la enfermedad en el tejido hepático, sino que también se normalizaban los marcadores de la enfermedad en plasma sanguíneo.

Fontana señaló que, una vez demostrada la efectividad de la técnica en una enfermedad aguda como la hepatitis, el equipo de investigación trabaja ahora para evaluar si también sirve esta técnica para tratar patologías crónicas como la cirrosis hepática.

Según señala la Universidad de Granada, el tratamiento actual de la enfermedad hepática terminal consiste en el trasplante de hígado, aunque este procedimiento está limitado por al escasez de órganos disponibles. Asimismo, hoy no existe ningún tratamiento específico de la fibrosis que provocan muchas enfermedades hepáticas, por lo que el desarrollo de alternativas terapéuticas es fundamental para mejorar el sufrimiento de los enfermos.