Archivo de Público
Jueves, 3 de Julio de 2008

'Operación mujer'

MARÍA JESÚS GÜEMES ·03/07/2008 - 10:27h

El líder del PP siempre ha criticado las cuotas de Zapatero y ha defendido que las mujeres deben alcanzar el poder por su capacidad de trabajo y no por cuadrar estadísticas.

Pero ahora, dentro de su redefinición del marianismo, las mujeres se han convertido en una de las piedras angulares de su estrategia junto al diálogo, el futuro y el centro.

Rajoy parece haber estudiado el camino hacia el poder. Espera que el presidente del Gobierno se estrelle por sí solo gracias a la crisis económica. Mientras, él se mostrará razonable y preocupado por los problemas de los ciudadanos.

Y para afianzar su imagen, el sector femenino del partido, asciende posiciones. Han desaparecido Ángel Acebes y Eduardo Zaplana. María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría toman el relevo. Representan ese nuevo PP de discurso moderado.

También entre bambalinas destaca Ana Mato que nada más aterrizar, recuperada de Bruselas, ha tenido que lidiar su primera crisis.

Sólo una mujer, María San Gil desaparece del nuevo reparto por sentirse engañada por Rajoy y no compartir sus planteamientos. Si esto se suma a la salida de Daniel Sirera se adivina la intención de enterrar definitivamente el mensaje de la legislatura anterior.

La última elegida, Alicia Sánchez Camacho, preside la gestora del partido en Girona. Allí dicen las malas lenguas que no la quieren ni ver. Pero en Madrid piensan que es la persona idónea para hacerse con las riendas.

Son curiosos los paralelismos entre todas ellas. Santamaría y Cospedal son abogadas del Estado. Ésta última decidió ser madre soltera y someterse a una fecundación in vitro. Camacho también. Todas pertenecen a una nueva generación que debe conciliar vida laboral y familiar.

La influencia de Arenas

Además Cospedal, Camacho y Mato también tienen en común haber trabajado junto a una de las personas más influyentes del partido, Javier Arenas.

La primera fue en 1998 consejera laboral en la Embajada de España en Estados Unidos, la segunda heredó su puesto un año después y la tercera fue su mano derecha mientras este fue secretario general del PP. El peso del líder andaluz sigue creciendo.

Él prefiere restarle importancia. Ayer se limitaba a decir que lo único que esperaba es que el PPC saliera "fortalecido".