Archivo de Público
Miércoles, 2 de Julio de 2008

Rechazo unánime del PCE e IU a una purga de críticos

Los comunistas andaluces protegen de la expulsión a un grupo de disidentes

Á. MUNÁRRIZ / J. ROMERO ·02/07/2008 - 20:49h

Francisco Frutos. BLANCA DEL AMO

Frágil y amenazada, la unidad se ha terminado convirtiendo en un bien tan escaso que IU y el PCE evitan arriesgarlo. La reacción de rechazo unánime a la amenaza de expulsión del Partido Comunista de Andalucía (PCA) en Sevilla de siete militantes críticos evidencia que la voluntad de ruptura total es, hoy por hoy, minoritaria. José Luis Centella, secretario general del PCA, aseguró ayer a Público que los militantes que recibieron cartas de la dirección sevillana advirtiéndoles de expulsión “no están desprotegidos”. “No van a ser expulsados”, dijo Centella, que a la vez hizo defensa expresa del “pluralismo existente” en el PCA y criticó la “hipocresía” de quienes “nos presentan como dogmáticos”, en referencia a los críticos. 

La dirección sevillana, encarnación de las posturas más dogmáticas del comunismo andaluz, ha comprobado con este episodio el escaso recorrido que, con la asamblea de IU a la vuelta de la esquina, tiene su rumbo político de colisión, rechazado también por los sectores moderados del PCA. El dirigente sevillano Juan de Dios Villanueva, a la vista de los acontecimientos, rebajaba ayer el tono asegurando que cualquier decisión “se tomará siempre en contacto con las direcciones andaluza y federal”.

Los hechos desnudos se resumen así: siete críticos, entre los que están Sebastián Martín Recio y Kechu Arámburu, recibieron el lunes sendas cartas, firmadas por el secretario de Organización en Sevilla, Rafael Recio. En ellas se les daba un plazo de 48 horas para aclarar su situación, advirtiéndoles de expulsión por el artículo 5 de los estatutos, que señala que “no es posible la pertenencia al PCA y a una corriente estable” en IU.  “Son métodos estalinistas”, afirma Martín Recio, que asegura que ningún crítico se ha dirigido al PCA.

Más permisividad

Antes de que Centella ofreciera garantías a los amenazados, el rechazo a los métodos del PCA sevillano se había extendido ya con rapidez por el PCE, que oficialmente prefería la cautela. “La solución recae en la dirección andaluza. Tengo plena confianza en ella”, dijo a Público el secretario general, Francisco Frutos. Sotto voce, varios dirigentes cuestionaban la “oportunidad” de la medida, máxime cuando el domingo el PCE clausuró su Conferencia Política cerrando filas de cara a la IX Asamblea Federal de IU. “Hay que ser permisivos y perseguir la unidad”, opina Willy Meyer. Desde el sector gasparista y desde la tercera vía expresaron también su desacuerdo con la “purga”.

Anguita, en medio del fuego cruzado

“La amenaza de expulsión es la prueba del modelo que el PCE quiere para IU: sin soberanía, dogmática, marginal”, opina José Mendi, portavoz llamazarista, para quien no se trata de un “precedente”, sino de “un ejemplo más” y de un “sopapo directo a Julio [Anguita]”, que en Andalucía encarna posiciones críticas con el oficialismo  dominante del PCA. La reaparición de Anguita, que redactó un documento crítico con la línea de IU que ha recabado múltiples adhesiones, ha terminado por situarlo en medio del fuego cruzado.

En la web del PCA de Sevilla aparece destacado un vídeo en el que el secretario político del PCA en Sevilla ciudad, Carlos Vázquez, carga contra las tesis de Anguita, que a su vez merecen el apoyo de Martín Recio desde su blog. “Tanto estos críticos como el PCA de Sevilla se retroalimentan, dañando al conjunto”, lamentaba este miércoles, descontento por la imagen que da el partido, uno de sus dirigentes.