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Miércoles, 2 de Julio de 2008

Extirpado a un bebé en Valencia un tumor de 1,4 kilos de peso

Un equipo de cirujanos de Hospital La Fe consiguen extirpar el tercer tumor más grande del mundo en su categoría

PÚBLICO ·02/07/2008 - 17:02h

LA FE - El doctor Gutiérrez, responsable de la operación.

Un grupo de especialistas del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario La Fe de Valencia han extirpado extirpar con éxito a una recién nacida un tumor no maligno de 1,4 kilogramos de peso, el tercero de su categoría más grande del mundo. El tumor, un teratoma sacrocoxígeo quístico, suponía casi la mitad del peso de la niña, que apenas era de 2,7 kilogramos en el momento de la intervención, en el pasado mes de noviembre.

Tras la operación la evolución de la niña ha sido excelente pese al tamaño del tumor, según indicó ayer el cirujano responsable de la operación, Carlos Gutiérrez. La niña obtuvo el alta médica a las tres semanas de la intervención y el seguimiento realizado demuestra la ausencia de síntomas posteriores, según informó el propio centro sanitario, que señala que “actualmente la evolución es muy buena, no presenta ninguna secuela y el resultado estético y funcional ha sido satisfactorio”.

Los médicos descubrieron el problema en la semana 20 de gestación por una ecografía. El tumor, que había desplazado las asas intestinales, la vejiga, el útero y uno de los ovarios, era potencialmente degenerativo y su tratamiento podía plantear dificultades técnicas por sus grandes dimensiones, que convierten este caso en excepcional en la literatura científica. Sin embargo, los cirujanos optaron por un abordaje similar al utilizado en las malformaciones ano-rectales, lo que ha permitido una eliminación completa y una reconstrucción reparadora satisfactoria.

Este tipo de tumores es el más frecuente entre los recién nacidos, con un caso por para 30.000 nacimientos. Puede adquirir grandes dimensiones y privar de sangre al feto, aunque según La Fe el diagnóstico de los niños es excelente y los fetos que lo padecen “no deberían ser considerados como candidatos a aborto terapéutico”.