Archivo de Público
Miércoles, 2 de Julio de 2008

Rajoy irrumpe en el PP catalán y coloca a Sánchez Camacho como candidata

Sirera y Fernández Díaz aceptan la solución, aunque Nebrera se ha resistido a renunciar

A. MARTÍN / M. J. GÜEMES ·02/07/2008 - 07:25h

 

Y, al fin, Génova habló. "Rajoy ha guardado un exquisito silencio y neutralidad", dicen sus colaboradores. "Será hasta ayer", especifican algunos dirigentes del PP catalán.

Fue entonces cuando el líder del PP llamó a Daniel Sirera, Alberto Fernández Díaz y Montserrat Nebrera, los tres candidatos a la presidencia de la formación regional, para trasladarles su deseo y exigencia: una candidatura de integración.

El tiempo corre y Rajoy, harto de rencillas públicas y temiéndose un cónclave que sólo puede servir para cuestionar su capacidad de decisión y liderazgo, optó ayer por pedirles a todos que renunciaran a sus aspiraciones y cedieran el paso a un nombre de consenso.

Rajoy no confiaba en que Sirera ganase y piensa, aconsejado por Javier Arenas, que la persona idónea para el puesto es una mujer: Alicia Sánchez Camacho.

A pesar de que desde que se iniciaron las hostilidades en el PP catalán muchas eran las voces que apuntaban que la pugna de poder se resolvería con uno de los genovazos que han marcado la historia de la delegación catalana del partido, la decisión cayó como una bomba.

Según diversas fuentes consultadas, sólo Fernández Díaz explicitó su acuerdo inmediato con la decisión de Rajoy. A medianoche se conocía que Sirera renunciaba también a su candidatura.

"Los dos dirigentes [Sirera y Fernández Díaz] han llegado a este acuerdo después de constatar la voluntad de la mayoría de compromisarios del PPC de llegar a una candidatura de unidad y asimismo han manifestado su voluntad de que Montserrat Nebrera se incorpore a este acuerdo", informó anoche un comunicado oficial del PP. Lo que probablemente no esperaban en Génova era que Nebrera no tirara la toalla.

"En el PPC, mucha gente se pasa la vida con la oreja pegada al suelo tratando de saber qué decide Madrid"

El presidente del PPC llegó a este encuentro dispuesto a que Fernández Díaz hiciera su elección de secretario general. Este replicó que se lo pensaría pero sospechando ya cuál iba a ser el desenlace.

En principio no hubo pacto. La resistencia inicial de Sirera sorprendió en Barcelona, donde algunos veteranos dirigentes vieron cómo una de sus máximas se hacía añicos: "En el PPC, mucha gente se pasa la vida con la oreja pegada al suelo tratando de saber qué decide Madrid, para ser luego los primeros en abrazarse al nuevo líder".

Puestos

La salida de Sirera se antojaba en un principio complicada. Enfrentado a la dirección nacional no ganaba nada y sólo podía tratar de jugar las cartas que le quedaban. Él quería recuperar su acta de senador -que le cedió a Sánchez Camacho- y algún puesto en la dirección.

Pero en el PP quieren que forme parte del Comité Ejecutivo Nacional como vocal y que siga en el Parlament. Poco más. Anoche Ana Mato ultimaba con Sirera y Fernández el acuerdo final.

Al cierre de esta edición todo el mundo estaba pendiente de si Nebrera tiraba o no la toalla.