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Martes, 1 de Julio de 2008

El director del FMI dice que el mundo está en crisis por los precios del crudo y de los alimentos

EFE ·01/07/2008 - 17:47h

EFE - El director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominque Strauss-Kahn, durante la rueda de prensa que ofreció en Washington, Estados Unidos, en la que abordó el impacto del alza de los precios de los alimentos y la energía.

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo hoy que "el mundo está en crisis" por el alza de los precios del petróleo y los alimentos, y alertó que algunos países se hallan en "un punto crítico".

El mundo ha encajado mejor de lo previsto la espiral de precios de las materias primas, gracias a que venía con el empuje de la mayor expansión económica desde hace más de 40 años, pero las reservas se encuentran ahora en mínimos en muchos lugares, indicó el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Si los precios de los alimentos suben aún más y los del petróleo se mantienen, algunos Gobiernos ya no podrán alimentar a su población y, al mismo tiempo, mantener la estabilidad de sus economías", advirtió Strauss-Kahn en una conferencia.

En América Latina los países más vulnerables son Haití, Nicaragua y Honduras, porque son naciones pobres que importan petróleo y comida, de acuerdo con la institución financiera, que divulgó hoy el primer análisis detallado sobre el tema.

También están en una situación precaria gran parte de África subsahariana y países asiáticos como Mongolia, Pakistán y Bangladesh, según el FMI.

"El cuadro es de un mundo en crisis", aseveró Strauss-Kahn, quien dijo esperar una respuesta "enérgica" del Grupo de los Ocho (G8) la próxima semana en su cumbre en Japón.

El jefe del Fondo llevará bajo el brazo el informe divulgado hoy, pero para algunos de los participantes previsiblemente será difícil digerir algunas de sus recomendaciones.

Mark Plant, subdirector del departamento de Desarrollo y Revisión de Políticas del FMI, denunció que las ayudas que Europa y Estados Unidos otorgan a los biocombustibles añaden "tensión" al mercado mundial de alimentos.

"La posición general del Fondo es que los subsidios deberían ser eliminados", comentó a Efe Plant.

Destacó que en EE.UU. las subvenciones desvían parte de la cosecha de maíz y trigo para la producción de etanol, y contrapuso la "buena" política de Brasil, que saca el biocarburante de caña de azúcar cultivada en tierras donde no desplaza a otro alimento y sin subsidios.

Sanjeev Gupta, asesor del departamento de Asuntos Fiscales del FMI, dijo a Efe que el organismo está a favor de que Estados Unidos elimine su arancel a la importación de etanol brasileño.

El FMI también urgirá al G8 que se ponga las pilas para lograr un acuerdo en la ronda de Doha de negociaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC) que elimine trabas al mercado alimenticio.

Asimismo, pedirá más inversión en la agricultura, aunque no a expensas de la salud y la educación, apuntó Plant.

Para naciones que el organismo no colocó en la lista roja de peligro, la escalada de los precios también ha supuesto un golpe fiscal potente, según el informe.

El aumento de los subsidios a los alimentos desde el 2006 le ha costado a Costa Rica, por ejemplo, más del 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Y en Venezuela y Ecuador la factura de las subvenciones a los carburantes supera el 5 por ciento del PIB.

El FMI criticó subsidios generalizados como esos y abogó por dedicar el dinero a programas de ayuda dirigidos específicamente a los pobres.

También reiteró su oposición a restricciones a la exportación de alimentos como las que aplica Argentina.

Plant dijo que las tensiones internas en ese país reflejan las diferencias en el impacto sobre la población urbana y la rural.

El campo se beneficia de los altos precios de los alimentos, mientras que los pobres que viven en las ciudades son los más perjudicados, según el Fondo.

Su análisis coincide con un informe publicado hoy por la agencia de calificaciones Standard and Poor's, que alerta que la intervención pública para paliar la transferencia de riqueza de la ciudad al campo "potencialmente genera inestabilidad política".