Archivo de Público
Miércoles, 2 de Julio de 2008

En el buen camino contra el cáncer

La mortalidad por tumores se ha reducido en los últimos años en Europa, excepto en los vinculados a la obesidad y el tabaco

ANTONIO GONZÁLEZ ·02/07/2008 - 01:17h

MIKEL JASO -

La plaga del cáncer se está frenando en Europa, aunque persisten tendencias preocupantes, sobre todo ligadas al aumento de la obesidad y, en el caso de las mujeres, al tabaquismo. Son las principales conclusiones de un conjunto de investigaciones, publicadas hoy en un número monográfico del European Journal of Cancer –la revista oficial de la Organización Europea contra el Cáncer– coincidiendo con el inicio de los trabajos, por parte de la Comisión Europea, de la puesta en marcha un nuevo plan de acción contra estas patologías.

Con carácter general, la incidencia y mortalidad del cáncer se ha ido reduciendo en los últimos diez años tanto en España como en el resto de países del norte y oeste de Europa debido a la extensión de los programas de detección precoz y un mejor acceso a los tratamientos.

En uno de los estudios, dirigido por el profesor Henrike E. Karim-Kos, del Centro Médico de la Universidad Erasmo de Rotterdam (Países Bajos), los autores analizan la incidencia y mortalidad de una veintena de tipos de cáncer en 21 países europeos desde mediados de la década de 1990, y constatan una reducción general de las muertes y los casos de cáncer en toda Europa, aunque con la excepción de los tumores relacionados con la obesidad, como el colorrectal y el cáncer de mama postmenopáusico.

En cuanto a los tumores relacionados con el tabaquismo, como el de pulmón, su incidencia y la mortalidad asociada a él se reducen entre los hombres de los países del norte, oeste y sur, pero crecen en Europa central para los dos sexos, y en todo el continente, en el caso de las mujeres.

Para los autores, “el mayor logro para la supervivencia en materia de cáncer en los últimos 10 años parece haber sido la reducción de la prevalencia del tabaquismo entre los varones, que esperamos que sea secundada por las mujeres”. Como conclusión general, señalan que la prevención y el tratamiento del cáncer en Europa “están yendo por la dirección adecuada”. La supervivencia aumenta y la mortalidad decrece gracias a una combinación de factores, dicen los expertos: una detección cada vez más temprana, un mejor acceso a la asistencia médica y unos mejores tratamientos. “No obstante, todavía hay que mejorar mucho los esfuerzos en prevención, especialmente en el tabaquismo en mujeres y la epidemia de obesidad emergente”, añaden.

En este contexto, José María Martín Moreno, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Valencia y autor de otro de los estudios incluidos en el monográfico, cree que pese a las normas europeas existentes contra el tabaco, aún hay muchos países de la UE que no las han implementado, un problema que “está aún por resolver”, mientras que aboga en España por endurecer la llamada ley antitabaco. “La normativa puede y debe endurecerse, pero el primer paso es el cumplimiento de la ley en vigor”, agrega Martín Moreno, que recuerda que el tabaco mata en España a 50.000 personas al año.

En lo que se refiere a la incidencia del cáncer, cree que todavía persisten grandes desigualdades en Europa y que hay todavía “un extenso camino para mejorar”, aunque tampoco se puede olvidar que la investigación “está dando poco a poco resultados”, de forma que al menos un tercio de los cánceres son hoy prevenibles, y otro tercio puede ser detectado de forma precoz y tratado de manera efectiva.

El caso de España

En lo que se refiere al caso español, los datos comparativos recogidos por la publicación reflejan, desde 1994, una tendencia a la baja en la incidencia y mortalidad de la mayoría de los tumores, al igual que en resto de los países más desarrollados de Europa. No obstante, sube la mortalidad general por cáncer de páncreas; en mujeres por tumores de esófago, pulmón y vejiga, y en hombres por cáncer colorrectal. Los cánceres de mama y próstata son especiales, ya que en ambos casos la incidencia ha crecido, posiblemente debido a los programas de detección precoz, mientras que la mortalidad se ha rebajado por la mejora en el tratamiento.

Antonio Llombart: «Hay que invertir más en prevención»

Tras 20 años de carrera dedicada a la lucha contra el cáncer, el oncólogo Antonio Llombart (Valencia, 1964) tiene claro que ha llegado el momento de la prevención. Desde su puesto de jefe del Servicio de Oncología del Hospital Arnau de Vilanova y como miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Llombart es testigo privilegiado de las últimas tendencias en la lucha contra los tumores.

¿Cómo valora la reducción de la mortalidad por cáncer en Europa en los últimos años?

Los datos son buenos, cada vez diagnosticamos más casos de cáncer, pero la mortalidad está bajando gracias a dos factores: el diagnóstico precoz y la mejora de los tratamientos.

¿Cuál es la asignatura pendiente en la lucha contra el cáncer?

El gran reto que tenemos por delante es la prevención; hay que invertir más en esta factor. De hecho, los datos más negativos de los estudios que publica el European Journal of Cancer se refieren precisamente a los tumores causados en mujeres por el tabaco, que es uno de los factores de riesgo de cáncer más fáciles de combatir.

¿Habría que endurecer la ‘ley antitabaco’ en España?

Hacen falta políticas más restrictivas en España. Ya fuimos críticos en su momento con la ley porque se quedaba en cierto modo a medias, y tenía que haber sido más agresiva.

¿Hasta qué punto erradicar el tabaco puede reducir el cáncer?

Se estima que erradicar el tabaco supondría una reducción del 15% al 18% en la incidencia y del 20% al 25% de la mortalidad por cáncer. Ahora se considera que es mucho más importante evitar que la gente empiece a fumar que incidir en que los grandes fumadores dejen el hábito, que no aporta tantos beneficios, ya que la tasa de abandonos en estos casos apenas llega al 30%.

Con los datos disponibles, ¿cree que se reducirá la incidencia del cáncer?

El cáncer es una enfermedad degenerativa que es más frecuente con la edad, por lo que la incidencia tiene que aumentar. El objetivo es reducir la mortalidad en edades jóvenes, haciendo hincapié en los factores de riesgo evitables como el tabaquismo o la obesidad. En España, por ejemplo, estamos abandonando nuestros hábitos alimentarios saludables.