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Martes, 1 de Julio de 2008

Phelps ya asusta a todos

El estadounidense batió, en progresión, la plusmarca mundial de los 400 estilos en su primera prueba de los Olympic Trials para Pekín

IGNACIO ROMO / AGENCIAS ·01/07/2008 - 08:00h

reuters - Michael Phelps, en la madrugada de ayer, cuando batió el récord mundial de los 400 estilos.

Phelps ya está listo. Bastó la primera prueba de los Trials, en la madrugada de ayer, para mostrar al mundo que el hombre que quiere hacer historia en Pekín está en el mejor momento de forma de su vida.

Michael Phelps, el hombre-pez, el nadador de Baltimore que quiere borrar de una brazada los siete oros de Mark Spitz en Munich-72, debutó en las pruebas de selección americana con el mejor balance posible: un récord del mundo, y una exhibición de fuerza y, sobre todo, de estrategia.

El hexacampeón olímpico en Atenas, hace cuatro años, ya intentó lograr ocho oros pero se quedó sólo en seis victoria- batió el récord del mundo de los 400 estilos por casi un segundo. Su crono de 4:05.25 fue el producto de un inolvidable mano a mano con Ryan Lochte, de 23 años.

En realidad, lo mejor de la carrera de Phelps en su debut en los Trials fue la forma de lograrlo. Su resistencia al envite de su rival y la fe que mantuvo en su victoria hasta los últimos 50 metros. En el primer tramo, estilo mariposa, el de Baltimore aventajó con claridad a Lochte por un cuerpo de ventaja, si utilizamos terminología de hipódromo. Lochte redujo la diferencia a la mitad en el tramo de espalda y logró igualarse con el ídolo de la natación americana, en el hectómetro de braza. Ya en el tramo de crawl, a sólo 50 metros una piscina los dos nadadores iban a un ritmo más rápido que el récord del mundo.

Sin embargo, Lochte, un nadador que hace cuatro años quedó a diez segundos de Phelps en las pruebas de selección para Atenas, ya nadaba al límite de sus fuerzas.

Phelps, que ayer cumplía 23 años, encontró su quinta marcha particular en el último largo y aventajó en casi otro segundo a su rival. En cualquier caso, Lochte que se ganó con el segundo puesto su clasificación para Pekín logró un gran crono y rebajó también el récord del mundo anterior (4:06.08 frente a 4:06.22).

Nada más tocar la pared y ver su crono en el marcador, Phelps se fue directo a por Lochte y le abrazó con una gran sonrisa. ¡No habría nadado tan rápido si no llega a ser por este tío!, bromeó más tarde señalando a su rival. Lochte, siempre desenfadado, es la antítesis de Phelps, discreto y centrado en la natación.

Hall, el dopaje y los bañadores

Por su parte, Gary Hall Junior, cinco veces campeón olímpico, aseguró en Omaha (Nebraska) donde se están disputando estas pruebas de selección que tiene la sensación de que el dopaje existe en la natación actual. El estadounidense, ya con 33 años, vertió esta acusación pese a indicar que no tiene ninguna prueba, ya que me molesta la resignación y actitud del público, para quien el dopaje es sólo una parte más del deporte.

Hall se mostró convencido además de que los nuevos bañadores aportan ventajas a los nadadores, aunque cree que no explican por sí solos la gran cantidad de nuevos récords mundiales que se están produciendo en los últimos meses.