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Domingo, 29 de Junio de 2008

Electricidad más cara para clientes despistados

La factura subirá para los clientes que no instalen un sistema de control de potencia

A. M. VÉLEZ ·29/06/2008 - 20:23h

Atentos al buzón. Si en los próximos meses, recibe una carta de su compañía eléctrica, léala. Puede que le recuerde la obligación de tener un interruptor de control de potencia (ICP), el aparato que hace que salten los plomos si se excede la potencia contratada.

El nuevo marco de tarifas vigente desde mañana trata de forzar al cliente a instalarlos, algo obligatorio desde 2005 e imprescindible para tener la nueva tarifa social diseñada por Industria.

Si, tras un segundo aviso, el cliente no instala el ICP, se le cambiará su tarifa (incluso si contrata el mínimo) a la 2.0.3, la más cara para los clientes particulares. Con una potencia de 10 kilovatios (Kw), da para cubrir las necesidades de una casa de gran tamaño (Industria cifra la potencia de un hogar medio en 4,4 kw).

Y si es una pyme, se le facturarán 20 Kw contratados, aún más caro. Cuando el usuario rectifique e instale un ICP, se le volverá a facturar “de acuerdo con la tarifa y potencia que corresponda al suministro”, dice la orden.

No hay plazos en el texto publicado en el BOE, pero lo previsible es que esas cartas empiecen a enviarse en septiembre, cuando la CNE debe presentar un informe sobre la implantación de los ICP. Estos aparatos cuestan unos 300 euros, aunque pueden alquilarse.

El regulador ha criticado que sean obligatorios para disfrutar de la nueva tarifa social, de la que cree que presenta “lagunas normativas”, y que eximirá del pago por potencia contratada (de 5 a 10 euros al mes), pero sólo a quien contrate menos de 3 kw en su primera vivienda.