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Viernes, 2 de Noviembre de 2007

La Junta Militar aisla Birmania en espera de la llegada del enviado de la ONU

EFE ·02/11/2007 - 13:17h

EFE - La Junta Militar de Birmania (Myanmar) convocó al jefe de la representación de la ONU en el país, Charles Petrie, en Napydaw, la nueva capital, para pedirle explicaciones por un comunicado que difundió el 24 de octubre. En la foto, el enviado especial de Naciones Unidas Ibrahim Gambari (d) junto a la líder de la oposición birmana Aung San Suu Kyi, durante su segunda visita, en Rangún, Birmania, el pasado 2 de octubre, horas después de reunirse con el líder de la junta militar, el general Than Shwe.

La Junta Militar de Birmania (Myanmar) mantuvo hoy bloqueado por segundo día consecutivo el acceso a internet, en un nuevo intento de aislar al país antes de la visita del enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari.

Con las calles de Rangún y de otras mayores ciudades en aparente calma, a lo largo de la jornada continuó cortada la conexión a la red internacional de internet, según confirmaron usuarios y fuentes de Bagan Cybertech, el proveedor asociado al Estado.

El bloqueo comenzó a primeras horas de la mañana de ayer, tras la orden dada por la Oficina de Servicios Informáticos del Ministerio de Defensa, encargada también del seguimiento de los correos electrónicos y de las conversaciones telefónicas.

Durante las últimas dos semanas, los disidentes y simpatizantes de la oposición habían aumentado su actividad en internet para hacer llegar a la comunidad internacional sus denuncias sobre la represión y pedir una mayor presión sobre la Junta Militar.

La medida fue adoptada un día después de que cerca de un centenar de monjes budistas se manifestaran en Pakokku, ciudad situada a unos 550 kilómetros al noroeste de Rangún, en la primera señal de desafió a la Junta Militar desde que hace un mes aplastó con violencia las multitudinarias marchas pacíficas en favor de la democracia.

Las cargas llevadas a cabo por los soldados el pasado 5 de septiembre contra los monjes de Pakkoku, uno de los enclaves budistas más importantes de Birmania, desató masivas manifestaciones en decenas de ciudades de todo el país.

Tras la marcha pacífica ocurrida en Pakkoku, según dijeron varios monjes a radio Mizzima, las autoridades militares dieron una nueva advertencia a los religiosos de esa ciudad y del resto, con la finalidad de que abandonen la idea de reanudar las manifestaciones.

"Las autoridades han ordenado a los administradores de los monasterios que impongan un mayor control a los monjes", declaró un religioso a la citada emisora de radio.

El corte de internet y la protesta pacífica precedieron a la visita oficial que, a partir de mañana, Gambari tiene previsto efectuar para reunirse con "amplio abanico de representantes de la sociedad birmana", según un comunicado difundido por Naciones Unidas esta semana.

La visita que Gambari prevé realizar tendrá lugar en medio de un aumento de la tensión entre la Junta Militar y Naciones Unidas a raíz del comunicado emitido el pasado 24 de octubre por la misión del organismo multilateral en Rangún, y en el que se apuntaba que las preocupaciones del pueblo birmano "han sido expresadas de forma clara mediante las recientes manifestaciones pacíficas".

El régimen militar reaccionó con un comunicado de protesta y llamó a Napydaw, la capital administrativa, al jefe de la misión de la ONU, Charles Petrie, a quien negará la renovación de su nombramiento cuando expire, indicaron fuentes diplomáticas europeas.

Gambari, quien visitó Birmania poco después de que las fuerzas de seguridad acallaran a tiros y golpes las manifestaciones llevadas a cabo a finales del pasado septiembre, efectuó durante las últimas dos semanas una gira oficial por diversos países de Asia, incluidos China e India, los mayores aliados del Gobierno militar birmano.

En sus reuniones con representantes de los gobiernos asiáticos, Gambari buscó apoyo para la iniciativa de la ONU que persigue allanar el camino a la reconciliación nacional y la transición hacia la democracia en Birmania, regida por los militares desde 1962.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló el pasado miércoles que durante su visita Gambari promoverá "medidas democráticas por parte del Gobierno de Myanmar, incluida la puesta en libertad de los presos políticos".

Según la versión oficial, las autoridades han puesto en libertad a unas 2.500 personas del total de 3.000 que fueron detenidas durante y tras las manifestaciones de hace un mes.