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Viernes, 2 de Noviembre de 2007

El patrón del "Tiburón III" lamenta traer cadáveres en vez de pescado

EFE ·02/11/2007 - 18:10h

EFE - El barco pesquero "Tiburón III", atraca este mediodía en Vigo tras rescatar un cayuco el pasado 24 de octubre frente a la costa de Cabo Verde con siete inmigrantes muertos en el interior y tan sólo uno con vida aunque en él habían viajado unas 57 personas.

El patrón del "Tiburón III" José María Abreu ha lamentado hoy que los pescadores que salen a la mar tengan que traer a tierra cadáveres de inmigrantes en vez de pescado, y ha hecho un llamamiento a las autoridades africanas para que frenen la masiva salida de cayucos.

En conferencia de prensa tras cuatro meses de marea, Abreu relató el espeluznante rescate de un cayuco el pasado 24 de octubre frente a la costa de Cabo Verde con siete inmigrantes muertos en el interior y tan sólo uno con vida.

"Una auténtica masacre" explicó el patrón con lágrimas en los ojos, y agregó que los inmigrantes llevaban muertos más de seis días por el hedor tan fuerte que desprendía el cayuco cuando el "Tiburón III" acudió en su ayuda.

Abreu manifestó que tras percatarse un compañero de la tripulación de la presencia del cayuco uno de sus pasajeros levantó la mano. "No sabíamos que hacer, pero tomé la decisión de bajar y salvar a ese hombre", dijo el patrón.

"Pesaba unos 45 kilogramos", comentó Abreu del inmigrante que sobrevivió a la travesía y que, según le apuntó en un papel, en el cayuco viajaban unas 57 personas, aunque cuando fue encontrado por el pesquero sólo quedaban siete y el superviviente.

Para el patrón, "han sido momento muy duros, los más duros de toda mi vida", apuntó, al tiempo que elogió la entereza mostrada por su tripulación en una situación límite como la que relató.

El "Tiburón III", nada más rescatar al subsahariano con vida, traslado el cayuco hasta el buque "Esperanza del Mar".

La imagen, insistió, era dantesca, dijo Abreu que explicó también que el superviviente presentaba claros síntomas de desnutrición. Ya en el "Esperanza del Mar" lo único que le preocupaba a ese hombre era el dinero que llevaba consigo, unos 790 euros.

"¿Una vida vale 790 euros?, se ha preguntado el patrón y ha añadido que es triste que una persona "por ese dinero salgan a la mar, hacia la tumba".

El patrón no se explica de dónde sacó él y su tripulación las fuerzas en ese episodio en alta mar y dijo indignado que "no hay derecho a que, en vez de traer pescado, traigamos cadáveres a tierra".

"Nos hubiera gustado encontrarlos vivos a los 57", ha precisado emocionado y comentó que a él lo que sucedió "marcará el resto de mi vida".

Abreu confesó que se siente satisfecho aunque solo haya podido salvar a una persona, "cuando me encuentre bien -agregó- volverá a la mar aunque ahora tengo miedo".