Viernes, 2 de Noviembre de 2007

Extirpan un tumor de 500 gramos por cirugía fetal durante un parto de gemelos

EFE ·02/11/2007 - 17:36h

EFE - La consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, atiende a la explicación de la intervención que un equipo médico de veinte especialistas del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Un tumor de unos 500 gramos, alojado en la base del cráneo de un bebé de 33 semanas de un embarazo de gemelos, fue extirpado durante el parto por un equipo médico de 20 especialistas del Hospital Virgen del Rocío en Sevilla.

El bebé es una niña que se encuentra en cuidados neonatales desde su nacimiento hace aproximadamente cinco semanas y presenta unas secuelas propias de la patología, aunque se espera que cuando evolucionen "sean mínimas o inexistentes" según explicó hoy el doctor Alberto García Perla, jefe del servicio de cirugía maxilofacial del hospital.

La niña fue intervenida cuando aún se hallaba unida a su madre por el cordón umbilical, justo en el momento del parto, gracias a la cirugía intra parto extrauterina (Exit) hasta ahora nunca utilizada para un caso de tumoración epignatus, según señaló la consejera de Salud, María Jesús Montero, en una rueda de prensa.

Montero destacó la buena recuperación de la niña, que ya puede respirar sola, y a la que detectaron el tumor en la semana 22 de gestación.

El epignatus es una forma infrecuente de tumor orofaríngeo, que en este caso ocupaba la base del cráneo, atravesaba el paladar y salía por la boca de la pequeña, y cuyo tamaño equivalía a dos veces la cabeza de la recién nacida.

Para realizar la operación quirúrgica, en la que intervinieron entre otros especialistas de las unidades de neonatología, cirugía pediátrica, cirugía maxilofaxial, neonatología y ginecología y obstetricia, hubo que provocar el parto de la gemela sana y extraer el tumor de la enferma sin cortar el cordón umbilical hasta pasados cuatro minutos y medio, momento en el que se practicó una traqueotomía.

Esta última intervención se hizo para que la niña pudiera respirar, puesto que el tumor tapaba las vías aéreas y no había posibilidad de supervivencia.

Quince horas después a la niña se le volvió a someter a otra operación, esta vez para extirpar la parte del tumor que había quedado dentro y reconstruir la tráquea.

El tiempo del proceso ha sido de 15 semanas, desde que se diagnosticó, hasta que se intervino y ha permitido que la niña no tenga daños neurológicos.