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Jueves, 19 de Junio de 2008

Gordon Brown luce tratado en Bruselas

El debate europeo puede perjudicar a los conservadores

LOURDES GÓMEZ, corresponsal ·19/06/2008 - 21:08h

PÚBLICO - El Parlamento británico reunido.

El primer ministro británico, Gordon Brown, llegó ayer a Bruselas con el sello real recién estampado en el Tratado de Lisboa. El Reino Unido ha sido el primer país que ratifica el texto de la reforma institucional europea desde el rechazo de Irlanda en el referéndum del pasado día 12.

Brown superó, en la noche del miércoles, el último obstáculo parlamentario, en la Cámara de los Lores, sin siquiera someter a votación el proyecto de ley que incorpora el Tratado de Lisboa a la legislación británica. No fue necesario. Horas antes, los lores tumbaron por una mayoría de 93 votos la última artimaña de los conservadores euroescépticos, que proponía retrasar la ratificación hasta el otoño.

La victoria en el Parlamento ayudará al premier laborista a presionar a sus socios europeos para dar tiempo al Gobierno de Dublín para que elabore una estrategia para resolver la crisis causada por el No de los irlandeses. Ante la opción, cada vez más aireada, de que Irlanda decida en un segundo referéndum la suerte del Tratado, Brown adoptará una postura neutral, coincidían ayer varios diarios británicos.

El freno irlandés al proceso de ratificación ha envigorizado al amplio sector euroescéptico del Partido Conservador, que comienza a demandar la renegociación de la relación de Reino Unido con la Unión Europea. "La gente debe reconocer que, en lo que respecta a los británicos, el Tratado está muerto. El voto en el Parlamento no representa la opinión del pueblo británico", señaló ayer William Hague, anterior líder tory y actual portavoz de Exteriores.

Los sondeos sugieren que el 64% de los británicos quiere un referéndum sobre el Tratado de Lisboa; más del 40% votaría en su contra.

En 2001, Hague llevó a su gente a la derrota electoral con una campaña antieuropea y antiinmigración. Ahora los conservadores han logrado excelentes resultados en las municipales y ven abierta la posibilidad de desbancar a los laboristas en las próximas generales, a dos años vista. Si el Tratado no ha entrado en vigor para entonces, el futuro primer ministro David Cameron lo someterá a referéndum, ha dicho esta semana el ex ministro Malcolm Rifkind.

La polémica europea puede perjudicar, más que beneficiar, al líder tory. Europa fracturó a los tories y les negó el acceso a Downing Street durante diez años. Cameron ha logrado soterrar tan divisorio tema y centrarse en la renovación del partido hasta colocarlo en la meta de la victoria electoral. Pero el No irlandés hará resurgir el debate sobre la relación de Londres con Bruselas.