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Jueves, 19 de Junio de 2008

Obama se va a financiar sólo con fondos privados

Es el primer candidato que renuncia al sistema público de financiación electoral

ISABEL PIQUER ·19/06/2008 - 20:51h

AP - Obama, en su vehículo el pasado miércoles.

Barack Obama se basta a sí mismo. Este jueves se convirtió en el primer candidato presidencial de un partido importante en renunciar al sistema público de financiación electoral desde que se creó en 1976. El contendiente demócrata contará exclusivamente con las contribuciones privadas de sus simpatizantes, que ya han batido todos los récords de recaudación gracias a Internet.

Obama anunció sus intenciones en un vídeo mensaje a sus seguidores en su página web. No fue una sorpresa, se esperaba desde hacía meses. "El sistema de financiación pública de las campañas presidenciales no funciona y nos enfrentamos a unos adversarios que saben muy bien cómo explotar sus deficiencias", dijo el candidato.

Con su decisión, Obama renuncia a algo más de 84 millones de dólares en fondos federales, una ayuda que proporciona el Gobierno siempre y cuando el candidato se limite a no sobrepasar su equivalente en contribuciones privadas.

El aspirante demócrata espera gastarse bastante más. Y no debería tener problema en conseguir el dinero. Según los cómputos de la agencia Associated Press, a finales de abril el senador por Illinois había recaudado 265 millones de dólares (comparados con los 115 del republicano John McCain), la mayoría procedentes de donaciones inferiores a cien dólares del más de millón y medio de simpatizantes que contribuyeron en su gran mayoría por Internet.

En un principio Obama iba a ponerse de acuerdo con McCain para llegar a un acuerdo y limitar los gastos de ambas campañas, ajustándose al sistema público. Pero cambió de idea al constatar su poderío en el ciberespacio. La campaña de McCain criticó al rival demócrata. "Barack Obama ha faltado a su palabra", dijeron.

Con su gesto, Obama también espera canalizar las contribuciones que van a parar a los llamados grupos 527 (que toman su nombre de la exención fiscal a la que se acogen), organizaciones políticas afines a los partidos, pero independientes, que pueden organizar campañas que en algunas ocasiones rozan el libelo. Pasó en 2004, cuando uno de estos grupos cuestionó el historial militar del entonces candidato presidencial John Kerry.

El líder arrasa, pero su partido no recauda tanto

Hay dos tipos de dinero en las campañas estadounidenses: el duro y el blando. El primero, cuidadosamente regulado por la Comisión Federal Electoral, va directamente al candidato. Las aportaciones no pueden superar los 2.300 dólares por individuo y por elección (primero las primarias, luego las generales).

El segundo, el blando, mucho menos controlado, va a los comités de los partidos y sirve para temas generales y la logística. Si los demócratas aventajan a los republicanos en el primero, tienen serios retrasos en el segundo. El comité que organiza la convención de agosto ha dicho que le faltan 10 millones de dólares.