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Jueves, 19 de Junio de 2008

La ONU se compromete a luchar contra la violencia de género como arma de guerra

EFE ·19/06/2008 - 20:18h

EFE - La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, y el ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Djibril Bassole, durante un debate este jueves en la sede de la ONU en Nueva York.

El Consejo de Seguridad de la ONU se comprometió hoy a intensificar la lucha contra el uso generalizado de la violencia de género como arma de guerra en un creciente número de conflictos, en los que ser mujer es más peligroso que ser soldado.

El máximo órgano de Naciones Unidas aceptó, en un debate abierto y presidido por la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, incrementar las acciones para evitar la proliferación de la violencia de género en los países en conflicto y castigar a los responsables de estos crímenes que hasta ahora han gozado de impunidad.

"La comunidad internacional no puede permanecer callada e inactiva cuando se viola y hostiga a niñas y mujeres", aseguró Rice en la reunión convocada por su país en calidad de presidente de turno del Consejo.

"El valor de nuestra comunidad internacional se debe medir según cuán efectivos seamos en proporcionar seguridad y justicia a nuestros miembros más vulnerables", apuntó.

Con este debate Washington quiere llamar la atención de otros Gobiernos sobre un fenómeno que la ONU ha denunciado repetidamente en conflictos como el de República Democrática del Congo, donde decenas de miles de mujeres han sido víctimas de la violencia, señalaron diplomáticos estadounidenses en Naciones Unidas.

El general holandés Patrick Cammaert, ex comandante de las fuerzas de la ONU en el este del Congo, denunció en su intervención "la impunidad" con la que actúan los responsables de estas campañas de terror que se extienden incluso después de que se terminan los conflictos.

"Probablemente es más peligroso ser una mujer en un conflicto armado que ser un soldado", aseveró.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lamentó que ocho años después de la adopción de la resolución 1.352 del Consejo de Seguridad para combatir la violencia de género "un número creciente y alarmante de mujeres y niñas son víctimas" de este crimen.

"La violencia de género supone una grave amenaza para la seguridad de la mujer en las frágiles países en posguerra y socavan la labor de consolidación de la paz", apuntó.

Ban solicitó a los miembros del Consejo que incluyan con claridad la lucha contra la violencia de género en los mandatos que entregan a las misiones de paz de la organización.

"Cuando el Consejo autoriza misiones multidisciplinarias, se logran resultados, y cuando los Estados miembros nos proporcionan personal femenino calificado, podemos demostrar el papel central de la mujer en la reconstrucción de países devastados por la guerra", afirmó.

Los 15 miembros del Consejo dieron su consentimiento a una resolución que se aprobará formalmente al cierre del debate, en la que exigen el fin del uso de la violencia de género como instrumento de terror y advierten de su disposición a adoptar medidas para hacerlo cumplir.

"Reafirmamos nuestra intención de tomar en consideración la posibilidad de imponer medidas específicas y graduales contra las partes en un conflicto que cometan violaciones y cualquier acto de violencia sexual", reza el texto.

También pide al secretario general que desarrolle y ponga en práctica programas de adiestramiento para cascos azules específicamente centrados en la detección, prevención y asistencia a las víctimas de este tipo de abusos.

Buena parte de los 60 oradores instaron a perseguir con más firmeza a los responsables materiales e intelectuales de estas campañas de terror, que tienen el fin estratégico de ahuyentar y atemorizar a la población civil en las zonas de combate.

Por ello, la secretaria de Estado francesa para los Derechos Humanos, Rama Yade, destacó la importancia de detenciones por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) como la reciente del ex vicepresidente de la República Democrática de Congo Jean Pierre Bemba.

"Cualquier responsable de estos crímenes, sin importar el rango, tendrá que responder de sus acciones. La lucha contra la impunidad es la primera muralla contra la barbarie", aseguró.