Archivo de Público
Jueves, 19 de Junio de 2008

Un toque de modernidad para la derecha

Algunos compañeros del PP auguran que De Cospedal pronto será conocida como la "general secretaria"

MARÍA JESÚS GÜEMES ·19/06/2008 - 19:35h

 Los que la conocen bien definen a María Dolores de Cospedal como una trabajadora incansable y una mujer de fuerte carácter y personalidad. Eso sí, también la ven un tanto desconfiada y bastante exigente. Por todo ello, afirman que la presidenta del PP de Castilla-La Mancha puede compaginar a la perfección su faceta diplomática con la vena killer que requiere el puesto de secretaria general. Hay quien bromea con que, con ella al mando, el cargo se rebautizará con el nombre de “la general secretaria”, como antaño con Cascos.

La “niña de Albacete”, como la llaman algunos, nació el 13 de diciembre de 1965 en Madrid, pero casi toda su vida la ha pasado en aquella provincia. Está divorciada y es madre de un niño, Ricardo, que acaba de cumplir dos años. Mujer moderna, decidió ser madre soltera y se sometió a una inseminación artificial.

Ahora ella, como otras tantas mujeres, deberá conciliar vida laboral y familiar. Y no sólo como número dos del PP. Su intención es compaginar las cuestiones internas del partido con las tareas propias de su región, con quien mantiene vivo su compromiso.

Cospedal, que también es senadora, fue candidata a la Presidencia de Castilla-La Mancha en las elecciones autonómicas y municipales de 2007. En estas logró recuperar tres escaños pero fue, sobre todo en las generales, donde el PP recortó distancias respecto al PSOE. Además, ganó por 30.000 votos en Toledo, ciudad por la que José Bono se presentaba como cabeza de lista. Los conservadores castellano-manchegos, a los que les sorprendió que no hiciera las maletas de inmediato, viendo su constancia la dejaron “cuajar”. A la vista de los resultados, desde Madrid se pensó en recompensar su esfuerzo. Se le quiso dar mayor relevancia pública pero su trayectoria, en la que se combina juventud y experiencia, hizo que se convirtiera en la candidata idónea para Rajoy.

Su carrera ha sido imparable. Licenciada en Derecho y abogada del Estado, siendo su primer destino el País Vasco, ha vivido tres momentos significativos: en 1997, cuando se convirtió en asesora de Javier Arenas en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales; luego, a partir de 2002, al ejercer de subsecretaria de Interior con Rajoy y Acebes, y, por último, en 2005, al convertirse en consejera de Obras Públicas y Transportes de la Comunidad de Madrid, donde ha dejado grandes amigos como Ignacio González.

Sin duda alguna, Rajoy ha sabido hacerle un “guiño” a Esperanza Aguirre, porque Cospedal siempre ha considerado a la presidenta madrileña como una gran amiga. De hecho, por mucho que Cospedal ha apoyado la candidatura de Rajoy desde el primer día, siempre afirmó que nunca traicionaría a Aguirre y jugó a mantenerse neutral. Eso sí, respaldando en momentos claves a su “jefe”, como cuando se produjo el portazo de San Gil.

Su imagen es clásica. Su discurso moderado pero contundente. Con su figura, el líder del PP ha dado con una pieza capaz de aglutinar a las diferentes familias del partido. Ella sabe lo que quiere y lo que no. De hecho, en una entrevista en Público, señalaba que “la idea de las baronías” no le terminaba de “gustar”. Y sabe conjugar mensajes. Así, mientras sus compañeros defienden los trasvases, ella aceptó en el Estatuto de su Comunidad que se le ponga fecha de caducidad al del Tajo- Segura. Todo es cuestión de “explicarlo bien”, asegura.

A partir de ahora le echara más horas a la carretera. Pero “ella puede con todo”, aseguran sus colaboradores. Tiene que empezar por poner orden interno, aplacar las voces críticas y afrontar los congresos regionales –Catalunya, Baleares y Euskadi son las tres primeras citas–. A continuación le tocará hacer frente a las convocatorias electorales: vascas, gallegas y europeas. Pero lo más difícil será conducir a Rajoy hasta el congreso de 2011.Su papel es decisivo.