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Jueves, 19 de Junio de 2008

Extraña normalidad en Gaza el primer día de la tregua

El cese de las hostilidades se cerró a las seis de la madrugada, después de varias operaciones en la franja que acabaron con un miliciano de Hamás muerto. La desconfianza es patente en ambos lados 

EFE ·19/06/2008 - 17:19h

Israelíes y palestinos esperan que la tregua que entró en vigor esta madrugada traiga el fin de los ataques y el flujo de productos y mercancías a la franja de Gaza, aunque lo que prima es el recelo y la sensación de que no durará mucho tiempo.

Desde que se inició a las seis de la madrugada hora local, Israel y Hamás mantienen sin incidentes el alto el fuego pactado con la mediación de Egipto y de una duración de seis meses, después de que la jornada anterior ambas partes intensificaran sus ataques.


Últimos fogonazos 

Horas antes de que entrara en vigor la tregua, un miliciano palestino perteneciente al brazo armado de Hamás murió por fuego del Ejército israelí en el sureste de la capital de la franja, informaron fuentes sanitarias y del propio movimiento islamista.

Al iniciarse formalmente el alto el fuego, patrulleras de la Marina israelí efectuaron disparos al aire en la zona fronteriza del norte de la franja de Gaza, que cayeron en el mar sin provocar heridos, informó a Efe una portavoz del Ejército de Israel.

"El objetivo de la misión era advertir a unas embarcaciones palestinas que navegaban en aguas de una zona de seguridad cerrada próxima en las inmediaciones de Israel", añadió.

El incidente fue precedido el miércoles por el disparo de más de una treintena de cohetes desde Gaza contra poblaciones israelíes aledañas, y al menos tres ataques aéreos de Israel que dejaron cinco milicianos heridos.

Nada de regalos 

El brazo armado de Hamás, las Brigadas de Azedín Al-Kasem, expresó hoy en un comunicado su compromiso con la tregua, aunque advirtió de que "no es un regalo gratuito a las fuerzas ocupantes" y, que "responderá con dureza si Israel la viola".

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, previno al movimiento islamista, que controla la franja de Gaza desde hace más de un año, que la tregua es la última oportunidad que tiene antes de una incursión militar de envergadura de su Ejército.

Los seguidores del grupo islamista y los palestinos de Gaza "están hartos de Hamás" tras años de violencia, declaró Olmert a un periódico australiano.

El Ministerio de Exteriores de Israel insiste en que no se ha negociado directamente con Hamás, al que hará responsable de cualquier agresión procedente de la franja. El acuerdo del cese de hostilidades exige el fin de los ataques de todas las milicias palestinas durante los próximos seis meses.

Por su parte, Israel deberá interrumpir sus operaciones militares, levantar el bloqueo impuesto a la franja y reabrir progresivamente los puestos fronterizos de ese territorio.