Archivo de Público
Miércoles, 18 de Junio de 2008

La memoria de nuestros abuelos parte hacia Salamanca

Más de 157.000 documentos del régimen viajarán en 2008 al Centro de la Memoria Histórica

MARTA SUÁREZ ·18/06/2008 - 20:17h

gabriel pecot - A Salamanca llegarán 17 kilómetros de estanterías con cajas del Archivo de la Administración de Alcalá de Henares.

Catorce archiveros custodian con celo nuestro pasado más doloroso. Lo guardan en un laberinto sin ventanas y olor a papel en el que se cuida con mimo hasta el último detalle. Las interminables hileras de cajas de cartón que protegen los legajos están separadas de las paredes, el techo y el suelo para que el aire circule. Tienen un ph neutro especial que no daña los tesoros custodiados. La luz es tenue y fría para conservar la tinta y el lápiz del papel. La temperatura está siempre controlada: 18ºC. La humedad también se vigila. Los muros son de cemento al aire (la pintura aquí no es bienvenida porque genera polvo) y el sistema anti incendios es de agua nebulizada.

Hasta que el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares (Madrid) empezó a emplear esta sofisticada técnica para conservar nuestro pasado inmediato, muchos archiveros anónimos del siglo pasado se la jugaron. Ignoraron las órdenes de los funcionarios del franquismo, que les exigieron destruir algunos de esos fondos, y optaron por conservar los textos que cuentan qué les pasó a nuestros abuelos. Los gestionaron para que, tiempo después, sus nietos pudiéramos recuperar su memoria.

Antes de que termine el año, más de 157.000 cajas de ese archivo, datadas desde la proclamación de la República hasta la democracia, partirán de Alcalá de Henares hacia el Centro de la Memoria Histórica que el Gobierno está edificando en Salamanca. Pero los fondos no se abastecerán únicamente del archivo madrileño. En los camiones también habrá esculturas, pinturas, libros, maquetas a escala de los campos de concentración, etc. guardados hasta ahora en la caja fuerte del Ministerio de Cultura, que proceden de colecciones particulares, donaciones y compras del Estado.

Compensación

El de Salamanca será el único archivo en España que reúna toda la información recopilada sobre la Guerra Civil, la dictadura y el exilio. La creación del centro supone una generosa compensación del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a la ciudad castellano y leonesa después de forzar la entrega a la Generalitat de ‘los papeles de Salamanca', documentos personales incautados a ciudadanos catalanes durante la contienda y el franquismo, que hasta hace poco permanecían en el archivo de la localidad.

El salida de las 157.000 cajas (que ocupan 17 kilómetros de estanterías del Archivo General de la Administración) genera una cierta melancolía a los tesoreros de Alcalá de Henares. Elena Sotelo es una de las 14 archiveras que hasta ahora han cuidado nuestro pasado. Le da pena la marcha de los papeles, pero recuerda que el centro madrileño llenará pronto el hueco con cerca de 40.000 cajas que contienen documentación sobre prisiones y comandancias de principios del siglo XX. Posiblemente, tras su estudio, partirán en una segunda remesa a Salamanca.

Ministro censurado

En el archivo madrileño hay medio millón de registros de censura literaria, cinematográfica, teatral y de prensa entre 1940 y 1978. Y allí figura un relato de 1977 del actual ministro de Cultura, que tiene el honor de compartir caja con poesías de Federico García Lorca y dos obras pornográficas. César Antonio Molina no era consciente de que allí pudiera figurar alguna de sus obras. Ni siquiera se acordaba de ella. Pero cuando el director del centro le informó de ello se sorprendió porque el texto vetado no era "nada subversivo".

Tras pasear ayer entre las escalofriantes fichas de las ejecuciones del régimen, las pruebas de la censura, los carteles de la propaganda machista de la dictadura y los legajos de la justicia ordinaria de la Guerra Civil, el ministro consideró que España está "en la etapa final de la cauterización de una gran herida y ya ha llegado el momento de cerrarla sin olvidarnos de esa parte de nuestra historia". "A nosotros, que no vivimos aquella guerra, nos ha tocado echarle el cierre", concluyó.



Testigos de la peor historia de España en el siglo XX


Inocentes Ejecutados
Las fichas de los presos ejecutados están guardadas en cajones de madera. Las de los fusilados se coronaban con una cruz.

Expedientes Judiciales
Sentencias del Supremo, la Audiencia Nacional, los Tribunales Territoriales de Madrid y los terribles Tribunales del Orden Público llegarán a Salamanca. También otros legajos de la justicia ordinaria, que siguió con normalidad durante la guerra.

Espías a lo ‘James Bond’
El archivo conserva documentación de los servicios de información de los dos bandos durante la contienda: informes de agentes secretos al más puro estilo ‘James Bond’.

Censura
A Salamanca viajarán tijeretazos en literatura, cine, prensa y teatro.

Propaganda
El archivo contiene información de la sección femenina y carteles contra la mortalidad infantil que informaban a las madres de que “dando el pecho cumples un sagrado deber y le evitas grandes peligros”.