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Miércoles, 18 de Junio de 2008

La población de Gaza y ciudades israelíes fronterizas no confían en la tregua

EFE ·18/06/2008 - 10:07h

EFE - Fotografía facilitada hoy miércoles 18 de junio que muestra a varios militantes palestinos mientras llevan a hombros el cadáver de Moutaz Tafesh, militante de la Yihad Islámica, durante su funeral en la ciudad de Gaza, franja de Gaza ayer.

Gran parte de la población de Gaza y las ciudades israelíes limítrofes no confían en que la tregua entre Israel y las milicias palestinas lleve a una paz duradera y muchos ni siquiera creen que esta logre durar los seis meses establecidos. El Ejecutivo israelí confirmaba esta mañana su aceptación de la propuesta egipcia de una tregua de seis meses que entrará en vigor en la madrugada de mañana, una noticia que no ha despertado excesivas esperanzas ni dentro ni fuera de la franja, donde la población ha sido testigo ya de más de un alto el fuego fallido.

"Hablan de paz, pero esta mañana han caído cinco misiles, dos en nuestra región y dos en el norte", dijo a Efe Jaim Yalin, judío de origen argentino y representante de los habitantes de la región de Shkol, colindante con el sur de Gaza. "Con amigos como estos no necesitas enemigos", dice Yalin, convencido de que las milicias palestinas van a aprovechar este periodo de calma para rearmarse: "Sabemos lo que va a pasar; esta tranquilidad es sólo parte de una guerra mucho más grande".

El mismo escepticismo abunda entre palestinos como Salwa Abu Rayya, una trabajadora social de 29 años que asegura que: "La tregua sólo interesa a los judíos. Israel va a utilizar este periodo para aumentar sus fuerzas alrededor de la franja".

"Esto es sólo un alto el fuego formal y colapsará dentro de un par de semanas. Ya hemos visto otras treguas en el pasado y nunca han durado mucho", asegura desconfiada, mientras añade que la tregua "no es una victoria para el pueblo palestino sino una rendición".

"La sangre volverá" 

Yalin también está convencido de que el cese de las hostilidades no durará y cree que, "desgraciadamente, la sangre volverá en unos meses".

Aunque Israel no ha revelado los términos del acuerdo, los islamistas han informado de que las milicias armadas palestinas se han comprometido a suspender sus ataques contra territorio israelí a cambio del fin del duro bloqueo sobre la franja y la progresiva apertura de los puestos fronterizos.

El palestino Hassan Zaqout, limpiador de Gaza de 23 años, opina que "la tregua será muy útil para Hamás: entrarán alimentos y se suavizará la presión que mantiene la gente sobre ellos. También le interesa a Israel, porque sabe que Hamás es el único que puede controlar a las demás milicias". Algunos israelíes, como Yalin, hubieran preferido que la paz se consiga a través de una intervención militar a gran escala en la franja, pero otros opinan que, aunque las expectativas no sean muy prometedoras, hay que intentar una vía no militar para acabar con el conflicto.

"Yo tengo grandes deseos de que la tregua funcione, pero no tengo mucha fe. No podemos confiar en Hamás ni en el resto de milicias armadas de Gaza", dijo a Efe Hen Abraham, una mujer de 39 años que vive en los alrededores de Sderot, la ciudad más golpeada por el fuego palestino. "Hace dos minutos estaba corriendo hacia el refugio aquí en mi oficina de Sderot y ayer tuvimos que quedarnos toda la tarde en casa porque hubo continuas alertas de mortero" narra Abraham, quien añade que "no es extraño que la mayoría de la población esté escéptica pero yo creo que merece la pena intentarlo".

La opinión de Yalit, es más dura: "En Oriente Medio se puede ser optimista o realista y yo soy realista", dice, y recuerda que "hace ya cuarenta años que Che Gevara dijo que la guerra de hoy puede ser la paz del futuro".

En los últimos seis meses las comunidades fronterizas con Gaza han sido golpeadas por cerca de 2.500 cohetes tipo Grad, Kasam, o fuego de mortero, la mayoría de los cuales cae en los campos abiertos, mientras el Ejército israelí hace incursiones aéreas o terrestres con asiduidad en la franja.

Desde que Hamás tomó el poder en junio de 2007 tras expulsar a las fuerzas leales al presidente palestino, Mahmud Abás, han muerto en las poblaciones israelíes limítrofes 6 personas por disparos desde Gaza, mientras que en la franja han fallecido 380, de las que 150 eran milicianos y las otras 230 civiles, por fuego israelí .