Archivo de Público
Viernes, 2 de Noviembre de 2007

Rosa Montero cree que las mujeres pueden ser tan "imbéciles" como los hombres en el poder

EFE ·02/11/2007 - 02:32h

EFE - Rosa Montero lanzó un consejo a los aspirantes a escritores y señaló que el mayor error sería "querer dejar el trabajo para dedicarse a escribir, porque una novela debe ser una pasión y no algo con lo que uno pretenda ganarse la vida".

La escritora y periodista española Rosa Montero afirmó hoy en Buenos Aires que "hay mujeres mejores y peores en el poder, pero la verdadera normalización se dará cuando una mujer pueda ser tan imbécil o hacerlo tan mal como un hombre en un cargo".

Rosa Montero, que se encuentra en Buenos Aires con motivo de la entrega del premio Clarín-Alfaguara Novela, disertó con el editor de la revista Ñ (suplemento de ese diario argentino) sobre su vida como escritora y periodista.

Feminista declarada, esta escritora española cree que "en los últimos doce años se ha normalizado mucho la situación de la mujer en Occidente".

"Yo empecé a ser feminista con 10 años, cuando debía ir a buscar el hielo y mi hermano, cinco años mayor, se quedaba en casa sin hacer nada. No tenía lógica alguna", rememoró.

Montero recordó que empezó a escribir a los cinco años cuando padecía de tuberculosis y que para ella la escritura era "un juego".

"Cuando volví al colegio después de tres años de enfermedad me sorprendió que las demás niñas no jugaran a eso", sostuvo.

Agregó que nunca lee las críticas de sus obras, pero tampoco las de ningún libro, porque "la crítica en España está fatal", y se guía por recomendaciones de los amigos.

Entre sus novelas destacan "La hija del caníbal" (1997), "El corazón del tártaro" (2001), "Crónica del desamor" (1979) y su última obra, "Historias del Rey transparente" (2005).

La escritora española señaló que empezó a estudiar psicología para entenderse a sí misma porque "estaba loca" y que se decidió por el periodismo porque era "lo que estaba más cerca" de su pasión.

Rosa Montero, que colabora en exclusiva desde 1976 para el diario español El País, lanzó un consejo a los aspirantes a escritores y señaló que el mayor error sería "querer dejar el trabajo para dedicarse a escribir, porque una novela debe ser una pasión y no algo con lo que uno pretenda ganarse la vida".

De sus más de treinta años como periodista recuerda dos entrevistas de forma antagónica: la que realizó a Yasser Arafat y la que le concedió Paul McCartney.

"Arafat me sorprendió para mal porque pensaba que era un genio de la política y me echó a las tres preguntas. Me dio la sensación de que estaba delante de un monstruo tipo Stalin", aseguró.

Por el contrario, dijo que la entrevista a McCartney, cuando aún vivía su primera esposa, Linda, "fue estupenda". "Me encantó porque conviví con él un día. Con el paso de los años ha envejecido, se ha ido derritiendo y creo que fue un error que se hiciera cirugía estética", opinó.