Archivo de Público
Martes, 17 de Junio de 2008

Un mosso rescata a un delincuente de un canal

El agente se lanzó al agua al ver que el joven no tenía fuerzas para coger la cuerda

Gonçal Pérez ·17/06/2008 - 00:05h

José Gálvez Monné, de 37 años y cabo de los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Arro, en Lleida, no olvidará nunca la madrugada del sábado. Esa noche salvó la vida de un delincuente al que perseguía y que cayó en un canal.

La historia empezó cuando la patrulla descubrió, por casualidad, bultos al lado de la carretera, en un aparcamiento cercano a una discoteca de Lleida. Al detenerse, vieron coches con cristales rotos. Los bultos eran objetos personales sustraídos de los vehículos.

Gálvez relata que en ese momento detectaron un hombre cruzar la carretera. “Le seguimos hasta una gasolinera que está al lado del canal, y después desapareció”. Ilias B., de 23 años, nacionalidad marroquí y vecino de Lleida, se había escondido debajo de un puente que cruza el canal, al cienc por cien de su capacidad. El joven resistió la fuerte corriente desde las cinco hasta las seis de la madrugada.

“Cuando ya llegaban los bomberos para certificar que no había nadie allí, no aguantó más y se dejó llevar por la corriente. Todos los miembros de mi grupo corrimos unos 500 metros hasta el siguiente puente. Me dio tiempo a pensar que no quería tirarme, pero si no lo hacía se hubiera ahogado”, dice Gálvez.

Sin fuerzas para la cuerda

El joven, que luchaba por mantenerse a flote, no tenía fuerzas para agarrar las cuerdas que le lanzaban los más de 15 mossos allí congregados. Gálvez corrió hasta el siguiente puente, se ató una cuerda al cuerpo y mientras sus compañeros sujetaban un cabo, Galvez pescó al presunto delincuente.

“Entonces el nudo se desató y tuve la suerte de coger una punta de la cuerda con una mano y al chico con la otra. Estaba en forma de cruz debajo del puente y el joven ya no podía más. Tenía que sacarle la cabeza del agua. La corriente era muy fuerte pero mis compañeros actuaron rápido y nos salvaron a los dos. Crearon un cordón humano y primero le sacaron a él y luego a mí”, relata el agente, muy agradecido a sus compañeros.

Ilias B. está en libertad con cargos y no se ha dirigido todavía al mosso que le salvó la vida para agradecérselo. Gálvez no le concede importancia y asegura que es “normal”. Al fin y al cabo, él es un policía.