Archivo de Público
Lunes, 16 de Junio de 2008

Miró, con los pies en la tierra

El Thyssen-Bornemisza propone un recorrido terrenal por la obra del pintor

MARTA SUÁREZ ·16/06/2008 - 20:09h

PÚBLICO - El Guggenheim de Nueva York ha prestado ‘Tierra labrada’ a la muestra de Madrid.

Estamos acostumbrados al Miró cósmico de las estrellas, la noche, la música y los tópicos. Pero hay otro Miró. El que hunde sus raíces en la tierra catalana, el que retrata el suelo labrado del que emergen insectos, asnos, campesinos con barretina y tradiciones. Esa es la cara menos conocida del artista, la misma que pretende desenterrar el Museo Thyssen-Bornemisza con la exposición Miró: Tierra, que se podrá visitar en Madrid desde hoy y hasta el próximo 14 de septiembre. 

Las cerca de 70 obras expuestas -pinturas, esculturas, dibujos, collages, cerámicas, etc.- encierran algunos tesoros llegados de colecciones privadas y de galerías de todo el mundo como el Guggenheim de Nueva York (Tierra labrada, en la imagen) o del MOMA (Paisaje catalán).

Hace 15 años que el Reina Sofía realizó la única retrospectiva de Miró expuesta en Madrid. Aquella muestra recorrió con intensidad las constelaciones del artista. El comisario de la exposición que se inaugura hoy, Tomás Llorens, ha decidido hacer una "relectura" de la obra para enseñar al público la parte del artista relegada por la crítica y por la fijación en los clichés de las constelaciones, completamente ausentes en el Thyssen.

A través de un recorrido terrenal, la muestra pretende reflejar que la tierra del pintor, Catalunya, es también su patria, y que para saltar en el aire y alcanzar las estrellas, primero hay que tener los pies firmemente plantados en el suelo, como piensan muchos catalanes. Óleos como Huerto con asno, La casa de la palmera, Campesino catalán con guitarra o Paisaje reflejan ese apego a la tierra.

Vivir por la naturaleza

Joan Punyet Miró, nieto del pintor, expresó la "profunda emoción" que le ha producido la exposición organizada por el Thyssen-Bornemisza sobre la obra más desconocida de su abuelo. En su presentación, el heredero recordó que Joan Miró fue quien le enseñó a escuchar el silencio de la noche y a observar las estrellas, pero puntualizó que también fue una persona que "vivió por y para la naturaleza".

Reivindicó el carácter "totalmente inconformista, iconoclasta y transgresor" de su abuelo y destacó que en sus últimos años llegó a quemar cinco de sus obras para demostrar que estaba más vivo que nunca y para expresar su rechazo a la especulación que algunos hacían con su trabajo.

Con motivo de esta exposición sobre el lado oculto de Miró, el Museo Thyssen-Bornemisza acogerá en julio la proyección de cuatro documentales dirigidos por el cineasta Pere Portabella. Se trata de Miró aidez l'Espagne (1969) que recuerda la Guerra Civil, Miró l'altre (1969), Miró la forja y Miró Tapis (1974), estos últimos por encargo de la Galería Maeght.