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Lunes, 16 de Junio de 2008

Sarkozy se ofrece a ir a Irlanda para ver cuál es el problema con el Tratado

El presidente francés dice que Europa no puede quedarse inmovilizada y aboga por negociar con Dublín para sacar adelante el documento

PÚBLICO.ES/AGENCIAS ·16/06/2008 - 18:18h

El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, abogó hoy en Praga por no condenar a la Unión Europea (UE) al inmovilismo tras la negativa del electorado irlandés de secundar el Tratado de Lisboa, y a resolver una cuestión institucional que lleva una década de retraso. "No podemos condenar a Europa al inmovilismo. Llevamos diez años de retraso", dijo Sarkozy tras una reunión con su homólogo checo, Mirek Topolanek, y después de participar en una cumbre del Grupo de Visegrado, integrado por la República Checa, Hungría, Eslovaquia y Polonia. 

El líder del Ejecutivo galo instó a "afrontar las consecuencias del no irlandés, sin dramatizar pero tampoco sin minimizar" y, en cualquier caso, "teniendo en cuenta las decisiones de los ciudadanos". 

Sobre si le preocupa que otros países no ratifiquen el Tratado durante la presidencia francesa de la UE que comienza el 1 de julio, Sarkozy contestó que "la cuestión es por qué se ve en la Unión Europea una amenaza", y añadió que "hay que evitar que la crisis se profundice".


Sarko en Irlanda

El inquilino del Palacio del Elíseo avanzó que irá a Irlanda "para ver qué condiciones son necesarias para apoyar el Tratado" comunitario y también aseguró que no se va a crear "un abismo entre los países que ya lo han ratificado y otros que no". Topolanek, que preside el euro-escéptico Partido Democrático Ciudadano (ODS), confirmó que el proceso de ratificación del documento se encuentra paralizado, pues actualmente su contenido se encuentra bajo la lupa del Tribunal Constitucional.

Praga es, sin embargo, uno de los mayores defensores de la ampliación de la UE hacia los Balcanes occidentales, y en especial de Croacia, lo que no es posible según el vigente Tratado de Niza, reconoció el político conservador. Los checos asumirán las riendas del Consejo europeo el 1 de enero de 2009, tras la presidencia francesa, lo que "pone mayor responsabilidad" sobre la República Checa por la no implementación del Tratado de Lisboa", afirmó asimismo Topolanek. 

El checo matizó también que "el no francés y el no irlandés no tienen el mismo peso" para él.

Aprobarlo a toda costa

Mientras, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Hans-Gert Pöttering, instó hoy a los líderes de la UE a hacer "todo lo necesario" para sacar adelante el Tratado y abogó por seguir con la ratificción del texto en el resto de países. "Hacer realidad el Tratado de reforma es una necesidad absoluta a fin de que la UE pueda defender sus intereses y sus valores en el siglo XXI", aseguró Pöttering en una declaración leída al comienzo de la sesión plenaria de la Eurocámara. 

El presidente del PE subrayó que el de Lisboa es un Tratado que "acerca la UE a sus ciudadanos" y responde a sus "críticas ante los déficit" de las instituciones. A pesar de que -a su juicio- el referéndum negativo en Irlanda plantea "uno de los desafíos más peliagudos para la UE en su historia", Pöttering aseguró que el objetivo debe seguir siendo la entrada en vigor del texto el próximo año.

Según explicó, esa será la postura que defenderá esta semana durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión en Bruselas, en la que los países deben "dar todos los pasos necesarios para hacer realidad el Tratado".

Pöttering pidió además al Gobierno irlandés que plantee propuestas para "superar juntos esta fase difícil para la política europea". Además, advirtió de que sin las reformas que introduce el texto es "prácticamente inconcebible la adhesión de nuevos países" a la Unión.