Archivo de Público
Jueves, 1 de Noviembre de 2007

Interior no cede al chantaje del etarra Iñaki Bilbao

El terrorista, en huelga de hambre desde el miércoles, está ingresado en un hospital de Cádiz

ANA PARDO DE VERA / GUILLERMO MALAINA ·01/11/2007 - 21:09h

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló ayer que el Gobierno tratará al etarra Iñaki Bilbao, que se ha puesto en huelga de hambre, “como corresponde a un Estado de Derecho que respeta la vida y de acuerdo con los tribunales”. Preguntado por si ésta supondría una reedición del “caso De Juana Chaos”, Rubalcaba confirmó que el preso “está en huelga de hambre y cuando su estado físico se ha deteriorado, hemos perdido la autorización judicial pertinente y ahora está en el hospital”.

Iñaki Bilbao está ingresado en el hospital gaditano de Puerto Real como consecuencia de los problemas de salud derivados de la huelga de hambre que inició hace 11 días en señal de protesta.

Alimentación forzosa

El preso etarra cumple dos condenas en la prisión de Puerto de Santa María, Cádiz, por asesinar al concejal socialista del municipio guipuzcoano de Orio Juan Priede y amenazar a los magistrados de la Audiencia Nacional Alfonso Guevara y Baltasar Garzón.

Iñaki Bilbao ingresó en el centro hospitalario el miércoles con un cuadro de deshidratación y trastornos hepáticos, según informaron fuentes sanitarias. Desde entonces, está recibiendo alimentación parenteral forzosa, a la que en un principio no se ha resistido. No acepta, en cambio, la ingestión de alimentos y líquidos.

La huelga de hambre es un recurso habitual entre los presos de ETA en el frente de las cárceles. Así, el ayuno de Iñaki Bilbao se suma al mantenido durante el pasado proceso de paz por el etarra Iñaki de Juana Chaos, cuya protesta se prolongó 115 días.


Iñaki Bilbao es un veterano en ETA y en las prisiones. Fue detenido en 1983 por su pertenencia a un comando no fichado de la banda armada, pero quedó en libertad en 2000 con el Gobierno de José María Aznar tras cumplir 17 de los 52 años a los que había sido condenado. Dos años después, en marzo de 2002, asesinó al edil socialista de Orio Juan Priede, a quien le disparó varios tiros cuando se encontraba en la entrada de un bar de esa localidad guipuzcoana.