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Domingo, 15 de Junio de 2008

La nueva temporada de Sam & Max

Regresa la pareja de detectives más animal, con seis nuevos capítulos en un solo DVD y el sabor de las aventuras clásicas

JESÚS ROCAMORA ·15/06/2008 - 00:00h

JESÚS ROCAMORA -

Con un currículum que incluye trabajos para Pixar, Fox Kids y, claro, Lucas Arts, el dibujante Steve Purcell sabe muy bien a estas alturas cómo explotar a unos personajes como Sam y Max, que cumplen todos los mandamientos para alcanzar el cielo del merchandising. Nacidos a finales de los 80 como protagonistas de cómic, fue su salto a las aventuras gráficas clásicas en 1993 lo que les proporcionó cierto estatus de estrella, si bien no a la altura de Indiana Jones o Guybrush Threepwood (Monkey Island), sí al menos como unos secundarios de culto a los que se les recuerda con cariño dentro de la factoría Lucas. Eternamente retrasada, su secuela Sam & Max Freelance Police fue cancelada en 2004. Así que, con los derechos de sus personajes de nuevo en sus manos, Purcell se fue a otra parte, exactamente a Telltale Games, compañía formada por un montón de ex trabajadores de Lucas Arts, muchos de ellos incluso del proyecto Sam & Max. Nadie mejor para garantizar que un regreso así, una década después, tenga el saber hacer de la edad dorada de la aventura gráfica.

El mecanismo pollo-polea

Un regreso, eso sí, según los estándares del siglo XXI: contenidos episódicos que garantizan cierta fidelidad, pensados para ser descargados por web (que garantizan ingresos igual de fieles) y con una estética de bajo presupuesto típica de los juegos en flash, sin texturas complicadas aunque todo en 3D. Esta Season One incluye seis episodios pensados para ser jugados de forma independiente, como capítulos de un DVD, aunque una vez terminados todos veremos si existe alguna relación... No son excesivamente largos pero su sistema de juego pointnclick (es decir, no necesitamos teclado, solo el ratón, seleccionar un objeto y pulsar el botón para que haya una reacción), hará las delicias de los nostálgicos y de las nuevas hordas de jugadores crecidas con El laboratorio de Dexter y Futurama. Por lo demás, Sam y Max siguen en forma, uno haciendo de poli bueno, el otro sin esconder que guarda a un pervertido debajo del pelaje blanco de conejo bueno. Ya saben lo que toca: diálogos de comedia, guiños al cine negro y una jugabilidad surrealista que nos empuja a probar lo impensable para avanzar. ¿Se acuerdan de aquello de usar-pollo-de-goma-en-polea? Pues eso mismo.