Archivo de Público
Sábado, 14 de Junio de 2008

Incidentes y detención de un dirigente agropecuario agudizan el conflicto del campo argentino

EFE ·14/06/2008 - 18:30h

EFE - Miembros de la Gendarmería Nacional de Argentina, marchan frente a productores agropecuarios, quienes realizan un corte en la ruta nacional 14, en un reclamo por los nuevos impuestos a las exportaciones de granos que lleva más de noventa días, en la localidad de Gualeguaychú.

La detención de un dirigente del campo junto a otros 18 productores durante los incidentes con las fuerzas de seguridad de Argentina provocaron hoy la reanudación de numerosos bloqueos de rutas y "cacerolazos" que agravan el conflicto agrario iniciado hace 95 días.

El dirigente de la Federación Agraria Argentina (FAA) Alfredo De Angeli fue detenido durante unas horas por la Gendarmería junto a otros jornaleros.

Las detenciones se produjeron durante los choques registrados con efectivos policiales, cuando productores y transportistas intentaban mantener un bloqueo en la provincia argentina de Entre Ríos, que terminaron con al menos dos heridos.

Los gendarmes buscaron despejar la ruta a raíz de una orden judicial, después de que el Gobierno anunció este viernes que garantizará la libre circulación de mercaderías, tras el desabastecimiento producido por más de 300 bloqueos.

Otro incidente también se produjo durante un bloqueo de ruta en Santa Fe cuando productores arrojaron piedras a automóviles que intentaron cruzar la barrera.

Los incidentes hicieron que los productores rurales retomaran esta tarde numerosos bloqueos de carreteras en el interior del país en el marco del severo conflicto con el Gobierno, desatado por una reciente reforma impositiva establecida para el sector.

Además, cientos de personas protagonizaron nuevos "cacerolazos" en algunos barrios porteños y frente a la Quinta Presidencial de Olivos, en apoyo al campo y en repudio a la actuación del Gobierno en esta crisis.

El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, aseguró en una rueda de prensa que el diálogo con el campo "es posible", aunque "sin imposiciones" y exhortó a recuperar "la sensatez" para resolver el conflicto con el sector agrario, que "provocó un mal funcionamiento de la economía".

Por su parte, el dirigente piquetero Luis D Elía convocó hoy una marcha para apoyar al Gobierno de Cristina Fernández en la Plaza de Mayo, adonde llegaron esta noche cientos de integrantes de organizaciones sociales.

Incluso, la sombra del conflicto llegó hoy hasta el multitudinario homenaje organizado en conmemoración del 80 aniversario del nacimiento de Ernesto Guevara, el "Che", en la ciudad de Rosario, donde se enfrentaron simpatizantes de Luis D Elía y participantes críticos con el Gobierno.

Por su parte, dirigentes de las cuatro mayores asociaciones agropecuarias se encontraban hoy reunidos para evaluar las medidas a tomar después de la "actitud represiva" del Gobierno, según advirtió el titular de la FAA, Eduardo Buzzi.

"Vamos a proponer (al resto de las entidades) el inicio de un paro agropecuario como respuesta a la actitud represiva del Gobierno y a la sordera oficial", señaló hoy Buzzi, durante un improvisado acto realizado en la provincia de Santa Fe ante cientos de productores.

Sin embargo, el ministro argentino del Interior, Florencio Randazzo, afirmó hoy que "no hubo represión" en el desalojo del corte de la ruta 14, en la localidad de Gualeguaychú, y destacó que la Gendarmería actuó con una orden judicial.

"Hubo más violencia de los productores que de los efectivos", aseguró en declaraciones televisivas.

Por su parte, la dirigente opositora Elisa Carrió calificó los incidentes como "una represión desmedida del Gobierno", mientras que el titular de la centenaria Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales, consideró que el Ejecutivo "ha perdido el control de la situación".

Varios cortes habían sido liberados en las últimas horas por transportistas, que el viernes prometieron despejar las rutas.

Los propietarios de camiones transportadores de cereales también habían iniciado bloqueos el 3 de junio pasado para reclamar al Gobierno de Argentina que retome el diálogo con el campo y que los productores agropecuarios vuelvan a comercializar sus granos.

La huelga comercial de los productores agrarios concluyó en la medianoche del pasado domingo, pero muchos seguían protestando a la vera de carreteras y mantienen retenida su cosecha en los campos para no convalidar los nuevos impuestos a las exportaciones de granos decretados por el Gobierno, el detonante de un conflicto.

Los prolongados bloqueos de caminos han llevado a una situación crítica a vastas regiones de Argentina, donde ya se siente la falta de combustibles y se agudiza la escasez de alimentos básicos, principalmente en el interior del país.

Los bloqueos también afectaron el funcionamiento de panaderías, la provisión de medicamentos y la actividad del turismo.