Archivo de Público
Sábado, 14 de Junio de 2008

El campo argentino retoma con brío la protesta en las carreteras

Después de que la Gendarmería detuviera a un dirigente de una de las patronales

FEDERICO PEÑA ·14/06/2008 - 23:36h

Enfrentamientos entre policía y manifestantes al norte de Buenos Aires. EFE

Entre las cenizas de un cansino conflicto de 95 días, una chispa volvió a encender la espiral que mantiene viva la llama de la guerra gaucha. Atendiendo el llamado de un juez de liberar la ruta 14 de Entre Ríos, la Gendarmería decidió la tarde del sábado detener al líder de la Federación Agraria de esa provincia, Alfredo de Angeli. La respuesta de los ruralistas fue retomar la protesta con cortes totales en las carreteras, dejando un reguero de unos cien piquetes entre Buenos Aires, Córdoba, Santa Fé y Entre Ríos.

Tras una semana donde volvió el fantasma del desabastecimiento de alimentos y gasolina en el país, producto de los bloqueos de los camioneros en reclamo por su derecho a trabajar- exigen que el Gobierno y los ruralistas dialoguen-, el viernes hubo un principio de acuerdo para que éstos liberaran las rutas. El sábado por la mañana, sin embargo, en los puntos más duros de las protestas, algunos ruralistas y camioneros mantenían los bloqueos.

Cumpliendo órdenes de "garantizar la normal circulación de vehículos y transporte de cargas (usando) todos los medios a su alcance" dictada por el juez federal de Concepción del Uruguay, Guillermo Quadrini, la Gendarmería Nacional decidió levantar por la fuerza el piquete sobre la ruta 14 y detuvo a 19 personas. Entre ellas se encontraba Alfredo De Angeli, el símbolo y la cara mediática de la protesta agraria en contra del Gobierno de Cristina Fernández.

La detención de este dirigente agropecuario sirvió de combustible para aquellos que no quieren dejar las carreteras, luego de que esta semana cayera abruptamente la cantidad de productores en los cortes. De las cuatro entidades que nuclean la Mesa de Enlace, sólo la Federación Agraria mantenía firme la postura de permanecer en los caminos.

Bajo ese marco, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, se quejó al Gobierno por la "represión violenta a la protesta pacífica" del sábado, y convocó a los afiliados de su entidad a movilizarse a las rutas. Ante una congregación de ruralistas, negó el dicho del Gobierno de que el conflicto esté terminado, y llamó a que "se reabra la discusión sobre las retenciones y una verdadera política agropecuaria".

"Vamos a pedir a la Mesa de enlace un nuevo paro agropecuario- bramó- porque el Gobierno sigue extinguiendo a los pequeños productores a costa de los 2000 pooles de siembra (son fondos de inversión agropecuario)". Las otras entidades, que mostraron otra disposición, deberán decidir ahora en el fulgor de un conflicto que no había muerto, pero que sin dudas renació.

El ojo del huracán

En el centro del conflicto está el aumento a los impuestos móviles que el Gobierno aplicó el 11 de marzo a las exportaciones de soja, un cultivo que ocupa la mitad de la superficie productiva del país. Es, además, la principal fuente de divisas del sector agropecuario ya que se exporta el 95% de la cosecha y es el que mejor cotiza en los mercados internacionales.

La medida, se calcula, quitará a los ruralistas un margen de ganancia de 800 millones de dólares en 2008 y unos 1.300 millones de dólares en 2009, según estimaciones oficiales. Estos fondos, según señaló el Gobierno tres meses después de dictar la medida, serán destinados a escuelas, hospitales y caminos.

Pese a ello, no se aplacó el reclamo. Sin más remedio que reconocer la bondad del destino de los fondos, los ruralistas se quejaron de ser los únicos aportantes a ese fondo. Tras el anuncio, el Gobierno dio por terminado el conflicto y se llamó a cuarteles de invierno. Los ruralistas no retomaron el paro, aunque decidieron comercializar el mínimo indispensable de mercadería.

En este marco, sin nada que cargar, los transportistas decidieron bloquear las rutas esta semana en señal de protesta por su imposibilidad de trabajar. La envergadura del bloqueo fue tal que dejó sin mercadería a las ciudades del interior y podría dejar a la capital sin los alimentos básicos para el martes.

"Si los cortes desparecen hoy, en 48 o 72 horas la situación (en las góndolas) tendría que ser como antes de las medida porque la logística está preparada", aseguró el director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Carlos Vasco Martínez (ASU), en declaraciones a radio Mitre.

El vicepresidente de la Asociación de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, dijo el sector está con el abastecimiento "justito". De seguir los cortes, dijo, va a haber problemas con el abastecimiento desde el martes. "Si se levantan los piquetes- auguró- habrá una rápida normalización y los precios van a tender a bajar".

Liberación

Alfredo De Angeli fue liberado después de que el juez le tomara la declaración indagatoria. "Al pueblo argentino le pido paz. Ya estoy libre", dijo a la salida del juzgado.