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Sábado, 14 de Junio de 2008

El petróleo calienta la inflación

España está entre los países más dependientes del crudo

P. GONZÁLEZ ·14/06/2008 - 21:44h

Hace un año, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, construyó los Presupuestos del Estado vigentes con una previsión de precio medio del petróleo Brent de 71,9 dólares por barril. En lo que va de año, la cotización media pasa de 100 dólares. No es un fallo achacable al Ministerio de Economía exclusivamente, pues se limitó a utilizar las estimaciones del Banco Central Europeo. Pero ¿Cuál será ahora la previsión que se ponga para el Presupuesto de 2009?

"Cualquier cifra por debajo de los 100 dólares será irreal", según asegura Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona. "El crudo barato se ha acabado; hay que trabajar con la idea de que seguirá siendo caro. Por eso, se debe comenzar a abrir la transición hacia un periodo nuevo, en el que tendremos que estar a dieta de petróleo", añade.

El Ministerio de Economía y Hacienda, aunque utilizando datos de organismos internacionales, se ha venido equivocando en sus previsiones sobre la evolución del petróleo en los últimos años. Se ha quedado corto, como los especialistas del sector. Ahora, con el precio apuntando hacia los 150 dólares por barril, los analistas siguen apostando por un ajuste en la cotización a medio plazo, siempre y cuando ceda la fuerte demanda de los países asiáticos y de los propios productores.

En cualquier caso, Mariano Marzo insiste: "Aunque el precio del Brent se modere incluso por debajo de los 100 dólares, haríamos bien en planificar los Presupuestos asumiendo que seguirá subiendo, por lo que deberíamos ser imaginativos y buscar la forma de crecer con menos petróleo".

La economía española gasta más petróleo que sus socios europeos para desarrollarse. La intensidad energética española (que es como se mide la cantidad de energía que se necesita para producir una unidad de PIB) apenas se ha reducido en los últimos diez años, y, además, es alrededor de un 15% superior a la media de la UE. También, existe una fuerte dependencia de suministro exterior (se importa un 80% de la energía, frente a algo más 50% en la media europea). Son dos datos que explican la mayor vulnerabilidad de España frente a las alteraciones que lleva viviendo el mercado del crudo en los últimos años.

Como un impuesto

"El petróleo es como un impuesto que reduce nuestra capacidad adquisitiva. Pero mientras los impuestos son unos recursos que recauda el Estado para proveer de bienes y servicios al conjunto de la sociedad, en el caso del crudo lo que se está produciendo es una transferencia de rentas hacia los países productores, que a nosotros nos hace un poco más pobres", comenta José Carlos Díaz, economista jefe de Intermoney.

Mientras que en el resto de Europa se han logrado avances apreciables en la eficiencia energética, en la diversificación y en el control de la inflación, en España son asignaturas que todavía hay que aprobar. "La única forma es avanzar en la innovación y en la mejora de la eficiencia, aunque no es fácil", subraya.

España paga su ineficiencia energética con más inflación. Los carburantes suponen aproximadamente el 6% del IPC español, casi dos puntos más que en los principales competidores de la Eurozona. Eso significa que la escalada del crudo genera más tensiones inflacionistas que en el resto de Europa.

Un estudio del Banco de España estima que un 10% de encarecimiento en el precio del petróleo añade dos décimas a la tasa de IPC. En lo que va de año, el Brent ha escalado un 40%; esto es, habría añadido unas ocho décimas al dato de inflación, que en el mes de mayo se colocó en el 4,6%, su nivel más alto en trece años.

La espiral alcista de los precios del crudo está colocando también la factura energética española en niveles récord. En el primer trimestre de 2008 asciende a 12.580 millones de euros, un 68% más que en el mismo periodo del año pasado. Es uno de los elementos que está contribuyendo al deterioro de la balanza exterior, que equivale al 10% del PIB, una de las más altas de los países industrializados.

La inflación y el déficit exterior son los desequilibrios tradicionales de la economía española, que lastran su capacidad de crecimiento y creación de empleo. "El verdadero drama es lo que vaya a pasar con el paro, porque es previsible una mayor destrucción de puestos de trabajo en el segundo semestre", alerta José Carlos Díaz.

Energía para el PIB español

España es un buen cliente de la OPEP, organización que agrupa a los principales países productores de petróleo. Cerca de la mitad del consumo de crudo se cubre con importaciones del cártel petrolero. Pero un 10% de subida en el precio del crudo añade dos décimas a la tasa de IPC. A esto se añade que Solbes calculó las cuentas de 2008 con un Brent a 71 dólares, y está por encima de los 100.