Archivo de Público
Viernes, 13 de Junio de 2008

Planes que ahorran impuestos

Nuevos límites para desgravar por aportaciones a fondos de pensiones

A. E. ·13/06/2008 - 23:42h

Una de las vías para pagar menos en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es hacer aportaciones a un plan de pensiones. También aquí se han introducido novedades. En primer lugar, han cambiado los límites de las cantidades que dan derecho a la desgravación en el IRPF. Para los que tienen menos de 50 años, el límite de aportación son 10.000 euros anuales o el 30% de la suma de sus rendimientos del trabajo y rendimientos de actividades económicas. Es decir, que para un contribuyente cuyos ingresos anuales sean de 20.000 euros, su límite de aportación serán 6.000 euros.


Para aquellos que tengan más de 50 años el límite absoluto se sube a 12.500 euros de aportación a un plan de pensiones y el límite relativo se sitúa en el 50% de las rentas.


Las aportaciones que dan derecho a desgravar son las que se realizan en planes de pensiones, mutualidades, planes de previsión social empresarial y seguros privados que cubran exclusivamente el riesgo de dependencia. A la hora de calcular los límites antes señalados hay que sumar las aportaciones que realice el propio contribuyente y las que le pueda hacer
su empresa.


Al cobrar el plan
Cuando llegue la hora de cobrar el plan de pensiones, hay que tener en cuenta que también ha cambiado su fiscalidad. Cuando se cobra en forma de capital (de una sola vez) ya no existe un porcentaje de reducción (era el 40%) antes de aplicar la tarifa del impuesto. Con la antigua ley, si recibías, por ejemplo, 20.000 euros del plan en forma de capital, reducías un 40% esa cantidad y tributabas, por tanto, sobre 12.000 euros. Con la nueva ley del IRPF ya no se disminuye la cantidad percibida antes de aplicar la tarifa impositiva, pero se ha establecido un régimen transitorio para respetar los derechos adquiridos de forma que se seguirán reduciendo en un 40% las prestaciones cobradas en forma de capital que correspondan a aportaciones realizadas hasta el 31 de diciembre de 2006.


Además, se pueden seguir haciendo aportaciones para el plan de pensiones del cónyuge si este no tiene rendimientos del trabajo o de actividades económicas superiores en conjunto a 8.000 euros al año. Estas aportaciones sirven para reducir la base imponible del aportante hasta un límite de 2.000 euros al año.

A más renta, más beneficio fiscal
Como los planes de pensiones reducen la base imponible, el ahorro fiscal es diferente en función del tipo marginal del declarante. Una aportación de 10.000 euros a un plan de pensiones representa una menor tributación de 2.400 euros para un contribuyente con un tipo marginal del 24%. Si es del 43%, el ahorro fiscal llega a 4.300 euros.


Al acercarse la edad de jubilación, Hacienda amplía a 12.500 euros el límite de aportación. El ahorro fiscal para un declarante con marginal máximo (43%) es de 5.375 euros. Aquellos cuyo tipo marginal es del 37% (los que tienen bases liquidables superiores a 33.000 euros) se ahorrarían 4.625 euros y con el marginal mínimo serían 3.000 euros menos en la factura fiscal.