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Viernes, 13 de Junio de 2008

Europa se niega a enterrar el Tratado

Los líderes europeos aceptan el 'no' irlandés, pero niegan que vaya a haber crisis en la Unión Europea

AGENCIAS ·13/06/2008 - 21:25h

El Gobierno español se mostró hoy convencido de que la construcción europea "no se va a detener" a pesar del rechazo de los irlandeses al Tratado de Lisboa y de que la Unión Europea "sabrá como siempre encontrar una solución adecuada". Tras confirmarse la victoria del 'no' al Tratado de Lisboa en Irlanda --único país obligado por su Constitución a aprobar los Tratados europeos en referéndum--, la Presidencia del Gobierno publicó una declaración en la que deja claro su "respeto por la voluntad expresada en las urnas por el pueblo irlandés" y, al mismo tiempo, confía en el futuro del proyecto europeo.

Así, Moncloa "considera que ante esta nueva situación Europa sabrá como siempre encontrar una solución adecuada sobre la base del diálogo y la reflexión entre todos los Estados miembros y, en particular, con Irlanda. Europa no se va a detener, porque contamos con una fuerte voluntad política para seguir impulsando el proceso de construcción europea", aseguró el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, que subrayó que "continuar con el proceso de integración europeo es hoy más necesario que nunca para dar una respuesta eficaz a los nuevos retos y a los problemas de nuestros ciudadanos".

Por su parte, la canciller alemana, Ángela Merkel, negó hoy que el "no" mayoritario en el referendo irlandés al Tratado de Lisboa haya sumido a la Unión Europea (UE) en una crisis. "No querría utilizar en absoluto esa palabra", respondió la canciller ante las preguntas de los periodistas en la localidad alemana de Binz (noreste del país). Merkel afirmó que la situación actual "no es fácil", pero destacó que "Europa ha resuelto anteriormente otras situaciones difíciles. Por eso, estoy convencida de que encontraremos un camino para poder seguir avanzando", señaló.

Alemania lamentó en una declaración conjunta con Francia, el rechazo del Tratado de Lisboa por los votantes irlandeses y expresó su deseo de que los demás Estados miembros de la Unión Europea prosigan el proceso de ratificación del documento. "Estamos convencidos de que las reformas contenidas en el Tratado de Lisboa son necesarias para hacer a Europa más democrática y eficaz y de que le permitirán responder a los desafíos a los que se enfrentan sus ciudadanos", indica el texto franco-alemán.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, recibía con gesto serio la noticia de que los partidarios del 'no' iban ganando en el escrutinio del referéndum cuando visitaba un hospital en Bourges, en el centro de Francia, donde acudió a presentar el plan nacional de cuidados paliativos. Allí adelantó a la prensa que su reacción se reflejaría en una declaración conjunta franco-alemana una vez conocidos los resultados oficiales de la consulta y poco después de las 18.00 horas, París y Berlín decían lamentar la decisión de los irlandeses y pedían seguir adelante con el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa.

Sarkozy recurre así al eje franco-alemán en una situación crítica para el conjunto de la Unión y especialmente molesta para París a tan sólo 17 días de asumir la presidencia rotatoria, que corre el riesgo ahora de verse devorada por este nuevo revés. No se descarta, por tanto, que Francia y Alemania presenten una iniciativa conjunta en el Consejo Europeo de Bruselas de la próxima semana.