Archivo de Público
Viernes, 13 de Junio de 2008

El consenso interno de IU salta otra vez por los aires

La federación vota sobre varios textos políticos por falta de acuerdo.

JUANMA ROMERO ·13/06/2008 - 23:00h

GABRIEL PECOT - El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, durante la última reunión del Consejo Político Federal, el pasado 26 de abril.

No fue posible. Había serias dudas, y al final ha sobrevenido la frustración. Izquierda Unida se enfrenta de nuevo al fantasma de la severa tensión interna en el último Consejo Político Federal (CPF) que se celebrará, hoy en Madrid, antes de la IX Asamblea, la que designará al sucesor de Gaspar Llamazares como coordinador general.

La comisión unitaria y plural creada después del varapalo del 9-M recibió el cometido, en el CPF del 26 de abril, de intentar trabar una única ponencia política, un documento de mínimos que luego fuese enmendado y discutido en la asamblea del 15 y 16 de noviembre. Además, debía redactar una propuesta de reglamento del cónclave y otros nuevos estatutos. Esos tres textos de consenso son los que hoy tendría que avalar el CPF.

En ello estuvo trabajando la comisión en las dos últimas semanas. Hasta ayer. En la reunión del órgano, que se alargó cuatro horas, se constató el profundo desencuentro latente entre los gasparistas y el sector crítico que aglutina el PCE por el documento político.

Sellada la división, y ante el “pasmo” de algunos, el partido presentó su propia propuesta de estatutos. Y con eso no se contaba, porque este lunes las tres familias de IU (gasparistas, la tercera vía y el PCE) ya habían alcanzado un preacuerdo sobre un texto, al que ha tenido acceso Público [enlace en la parte derecha].

La nueva grieta hace difícilmente predecible el resultado del CPF de hoy. En principio, parece claro que se someterá a los cerca de 200 miembros del órgano a la votación de varios documentos. Hay dos confirmados, el del PCE y el de los fieles a Llamazares. Al cierre de esta edición, se daba por seguro que la tercera vía –el eje que agrupa a las mayorías de Madrid, Aragón y Catalunya– presentaría el suyo. Más dudas tenía el Colectivo de Unidad de los Trabajadores (CUT), la facción liderada por el jornalero Juan Manuel Sánchez Gordillo, diputado autonómico por Sevilla.

Deslealtades cruzadas

No existe un porqué común. Sólo acusaciones cruzadas de traición. “El PCE quiere ir de duro, ir a una asamblea de división, pulverizar los pactos”, expresa un gasparista, en desacuerdo con el balance “hiriente” de la dirección saliente que el partido había volcado en la ponencia política. Enrique de Santiago, secretario de Relaciones Políticas del PCE, arguye que no suscribirá “posiciones tácticas” ni apoyará “un documento que avale los errores de quienes han llevado a IU al absoluto desastre”.

“Esto es frustrante, la manifestación de un cierto fracaso, aunque yo no quisiera verlo con dramatismo”, añade Ramón Luque, miembro de la tercera vía, mientras recalca que en la votación de hoy no bascularán hacia ninguno de los dos fuertes bandos. Otro de sus compañeros censura la “falta de altura del PCE”, que “a última hora ha preferido hacer números, sacar pecho y mostrar una mayoría que no tiene”. Cáustico, indica el cáncer principal: “Hasta ahora, unos y otros no han hablado de política, sino de poder. Eso no puede ser. Sería nuestro fin”.

 

LAS DISCREPANCIAS
Balance, estructura y corazón

1. La tesis del PCE // La comisión unitaria determinó hace dos semanas ultimar una ponencia política a partir del documento de tesis que presentó formalmente el PCE, avalado por las federaciones andaluza y valenciana. Incluía un balance de la situación actual de IU, producto de la “subalternidad” al PSOE y la “disolución” de la federación. Los gasparistas discrepaban de ese pasaje de la ponencia. “No podíamos consagrar la demolición del proyecto que construimos estos años”, alega un dirigente próximo al coordinador. El PCE aflojó. No lo suficiente para los llamazaristas. Y también para la tercera vía. “Siempre estuvimos contra la marginación del partido, pero no podemos tolerar el acribillamiento a Gaspar”, señala un dirigente de esta corriente.

2. ¿Dirección colegiada? // Es la apuesta fuerte del PCE. La que incluye en los estatutos que presentó ayer en la reunión de la comisión unitaria. Los críticos desaprueban el capítulo de derechos y deberes de los afiliados, el peso del trabajo de las áreas de elaboración colectiva y la distribución de competencias entre la cúpula y las federaciones. En el texto acordado el lunes, de 56 folios y 98 artículos, se apostaba por una estructura orgánica similar, pero más reducida, el refuerzo de la Comisión Federal de Arbitraje y Garantías Democráticas, la clarificación de la federalidad y de las sanciones a los afiliados díscolos y la defensa de las primarias como fórmula "prioritaria" de liquidar los disensos en la confección de listas.

3. La médula de IU // Los gasparistas no quieren presentar el anticapitalismo como la clave de IU. "Para eso está el partido", recalcan. "Si lo consagráramos, excluiríamos a los socialistas, a los keynesianos, a los no comunistas". El PCE lo ve sustancial e irrenunciable. La tercera vía se sitúa en el centro: cree que es importante señalar la centralidad del mundo del trabajo en la federación, sin menoscabo de otros postulados políticos.