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Viernes, 13 de Junio de 2008

Un festejo que valió un pasaporte a los Juegos

EFE ·13/06/2008 - 14:22h

EFE - La jugadora española Laia Palau (d) conduce la pelota ante la oposición de la cubana Yamara Amargo, durante el partido jugado por ambas selecciones correspondiente a los cuartos de final de Preolímpico que se disputa en el Madrid Arena.

Después de que el reloj llegara a cero y la clasificación olímpica de la selección española de baloncesto fuera una realidad, las chicas iniciaron un festejo que comenzó dentro del rectángulo y finalizó en el autobús de regreso a su hotel.

"Estoy muy contenta y siento una alegría inmensa que no puedo describir", fueron las primeras palabras de Isa Sánchez tras la vuelta olímpica y las felicitaciones de las 3.000 personas que asistieron al Madrid Arena, para ver la victoria sobre Cuba.

La sevillana con una sonrisa inmensa agregó: "Empezamos bastante bien y sobre el final logramos sacar la diferencia ante un rival como Cuba que, con seguridad, conseguirá la quinta plaza".

Por su parte Lucila Pascua agregó: "Para la victoria fue clave la defensa y tomar muchos rebotes y no permitir que ellas cojan tantos, que disminuyó su puntuación".

"Primero quiero saber si voy a Pekín y luego la idea del grupo es realizar un gran papel; lograr una medalla no estaría nada mal", sentenció la menorquina.

Con el grito de 'Que viva España' de fondo por parte de sus compañeras, Tamara Abalde gritaba "Misión cumplida" y resaltaba: "Jugamos mucho más concentradas que el otro día con Brasil ante un muy buen equipo como el cubano".

Anna Montañana fue una de las últimas en abandonar el rectángulo de juego porque junto con Amaya Valdemoro quería saludar a cada uno de los pequeños que habían llegado hasta el Madrid Arena para animar a su selección.

La valenciana que anotó 10 tantos frente a Cuba dijo muy emocionada: "Cuando sonó la bocina me acordé de mi familia y de todas las que no están en el grupo; siento una gran alegría porque jugamos bien y tranquilas".

Al ser consultada sobre el futuro en los Juegos de Pekín, Montañana fue precavida: "Soy supersticiosa y hasta no verme salir en el estadio olímpico no me creo que jugaré los Juegos".

Por último, Laia Palau aseguró: "Nunca dudé de conseguir el objetivo, pero ahora que ya lo hemos logrado se puede respirar tranquila y empezar a planificar el futuro".

Antes de subir al autobús para marcar el final de este Preolímpico para España con pasaporte a Pekín conseguido, las integrantes de este plantel saludaron a todos y cada uno de los simpatizantes que esperaban fuera para felicitarlas.