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Viernes, 13 de Junio de 2008

Kouchner dice que un no irlandés modificaría la presidencia francesa de la UE

EFE ·13/06/2008 - 10:46h

EFE - Un matrimonio vota ayer en el referendum sobre el Tratado de Lisboa en un centro electoral de la localidad de Tullamore, en el condado occidental de Offaly, Irlanda.

El ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, señaló hoy que el resultado del referéndum irlandés sobre el Tratado de Lisboa afectará a la presidencia francesa de la Unión Europea (UE), pero no su "determinación" de avanzar en grandes asuntos como la energía, el cambio climático o la inmigración.

En una entrevista en la emisora de radio "Europe 1", el jefe de la diplomacia francesa, que recordó que 18 países ya han ratificado el Tratado por la vía parlamentaria, afirmó que espera que los irlandeses "permitan seguir sin problema".

El resultado del referéndum en Irlanda sobre el tratado de Lisboa se conocerá hoy.

Kouchner coincidió en la afirmación anoche del primer ministro francés, François Fillon, de que si en el referéndum de Irlanda gana el "no", "naturalmente ya no habrá tratado" jurídicamente, ya que tiene que ser ratificado por los 27 países de la UE.

Por su parte, el secretado de Estado francés para Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, dijo que en caso de rechazo irlandés del tratado habría que encontrar "un arreglo jurídico" entre ese país y los otros 26 Estados miembros.

"Lo más importante es que el proceso de ratificación continúe en los otros países y ver con los irlandeses qué arreglo jurídico podemos encontrar", dijo Jouyet en la televisión "LCI".

Tras señalar que "no se puede sacar de Europa a un país que está allí desde hace 35 años", recalcó que "se pueden encontrar modos de cooperación específica".

Mientras, Kouchner reconoció que un "no" irlandés modificaría la presidencia francesa de la UE, en el segundo semestre, pero "no la determinación francesa de hacer avanzar" asuntos como el proyecto de pacto europeo de inmigración, la energía y el cambio climático.

El ministro evocó, además, el problema de la agricultura y abogó por articular una "una producción europea bien administrada".