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Jueves, 12 de Junio de 2008

La jaula de las palabras

El Gobierno se niega a usar el término "crisis" y la oposición lo acusa de esconder la realidad

LUIS CALVO ·12/06/2008 - 21:06h

El Gobierno se está quedando sin palabras. Empeñado en esquivar la palabra "crisis", los discursos de Zapatero y sus ministros buscan cada día nuevos términos: desaceleración transitoria, ajuste duro, dificultades coyunturales... Cuando alguien se equivoca y nombra la temida palabra, como le ocurrió al vicepresidente Pedro Solbes, sus compañeros se lanzan a disculpar el "lapsus".

El PSOE se niega a dar por perdida una batalla que considera artificial. "Crisis" no es un término económico. Lo opuesto a una etapa de crecimiento es una de recesión: tres trimestres encadenados de crecimiento negativo. El diputado José Andrés Torres Mora resume el sentir de los socialistas: "El PP no se atreve a llamarlo recesión, pero es lo que trata de evocar con la palabra crisis. Crecemos al 2%". Entre 2000 y 2001, cuando se bajó de un crecimiento del 4,1% al 2,7%, Aznar no sólo se negó a hablar de crisis. Acuñó el ‘España va bien'".

Lectura de la catástrofe

Fuentes del Gobierno se muestran molestas con un debate que creen fabricado en las filas del PP. Aseguran que nadie hablaba de crisis en Alemania cuando tenía crecimientos inferiores a los españoles de los últimos meses. Idénticos argumentos comparte su portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso. Según él, "la lectura política de la catástrofe [hecha por el PP] pasa por aquilatar Zapatero a crisis y eso no es cierto".

El propio Zapatero reventó este jueves: "Cada uno que califique la situación económica como quiera".

Pero el debate existe. En ninguna conversación de mercado o ascensor se discute sobre "duro ajuste" de la economía, sino de "crisis". Incluso dentro del PSOE se ha abierto un tímido debate. Algunos círculos de Ferraz son partidarios de incluir el término en el día a día del partido. Asumen que la sensación en la calle es de crisis y creen que la actual postura se puede entender como una falta de diagnóstico.

Sin embargo, la posición oficial del partido sigue inmutable. "No se gana nada con llamar a una gripe cáncer de pulmón, al contrario", explica un miembro de la Ejecutiva.

"Miedo de dar miedo"

Fuentes del PSOE consideran que, ante "la paranoia" desatada, el Gobierno debe mantener la calma y no caer en el pesimismo. Una declaración contraria del Ejecutivo sólo provocaría una contracción económica: caería el empleo, pero también las inversiones extranjeras y la crisis se agravaría. "No tomamos medidas distintas por llamarlo de una u otra forma. La confianza sí se resiente, empeora", explican.

Quizá sea Fermín Bouza quien mejor lo defina. Según el profesor de Opinión Pública de la UCM, "Zapatero tiene miedo de dar miedo". Si la palabra transmitiera a la población una situación peor de la que existe, "las consecuencias podrían ser nefastas".

El consultor José Luis Sanchís reflexiona sobre esa dificultad de superar las simplificaciones. "En política es malo frente bueno, progresista frente a conservador", explica. No hay lugar para más matices. Según él, este debate es un éxito de la comunicación del PP. "Crecer al 2% es empeorar la anterior situación, pero está muy lejos de lo que la gente percibe como una crisis".

Julián Santamaría, por su parte, ve a un Gobierno enredado en una cuestión terminológica. "Tenía sentido esperar al principio, ver el alcance real, pero la situación se agravó. Ya no lo tiene", explica el profesor de Sociología de la UCM.

Todos ellos mantienen que en el PSOE hay un problema de comunicación. Unen el debate al del minitrasvase a Barcelona. "No se puede eludir un problema cambiándole el nombre" recalca Bouza, en referencia a la situación económica o al fallido minitrasvase. "El Gobierno se perdió en batallas semánticas", concluye.