Archivo de Público
Miércoles, 11 de Junio de 2008

La diferente resaca de Villa y Ramos

El día después del debut ante Rusia el ‘Guaje’ estaba eufórico y Sergio, contrariado

PEPE GARCÍA-CARPINTERO ·11/06/2008 - 22:21h

El amanecer en el valle del Stubai trajo una dulce resaca para Villa. El Guaje es objeto de agasajos allá por donde va. El hat-trick ante los rusos le ha colocado en el escaparate de la Eurocopa como el jugador más en forma del campeonato. Pero la goleada del martes también produjo un efecto más duro para Sergio Ramos. El lateral está indeciso desde que Luis le pusiera el freno de mano. Coartado, Ramos pierde la espontaneidad que le ha llevado a ser uno de los mejores laterales derechos del mundo.

Charla de Luis

El día comenzó con charla de Luis. Aunque él diga que fue un intercambio de impresiones, el seleccionador incidió en que cuatro goles y tres puntos no significan nada. Espera que la euforia quede aparcada en la puerta del vestuario y puso como ejemplo a sus pupilos el pasado Mundial de Alemania. “Debemos quitarnos la euforia del entorno. Cuando uno quiere ganar, hay que dar la barba y nosotros lo estamos consiguiendo. Ése es un buen punto para ir marcándonos objetivos”, revelaba ayer Luis tras la charla.

Mientras, Villa salía con la lección aprendida. Aunque no podía evitar firmar un desliz festivo al asunto. “No sé si fue mi partido más completo, pero sí el mejor de mi vida deportiva. Es el primer partido de una Eurocopa con la selección nacional y todo se ha unido para que sea el partido más importante de mi vida deportiva”, afirmaba el 7, que pronto regresó al lenguaje de Aragonés: “Sólo hemos hecho un partido bueno y hemos ganado tres puntos. Ahora, hay que seguir trabajando para seguir ganando”.

Claro que el que se quedaría algo más que trastocado cuando escuchó a su entrenador fue Sergio Ramos. Luis le pide ahora que suba más, todo lo contrario que hace una semana. “No hizo uno de sus mejores partidos. La verdad es que debería subir más”, dijo Luis.

El debate de la banda

Mientras, Sergio Ramos fue más que precavido y no quiso entrar mucho en el asunto de las idas y las venidas. Tiró de humildad y reconoció que ante los rusos no fue precisamente su mejor día con la selección. “Está claro que podemos dar mucho más. Muchos jugadores podemos hacerlo mejor, aunque ante Rusia no estuvimos nada mal. Es verdad que no subí tanto como en otros partidos. Los dos mejores jugadores rusos venían por mi banda y es cierto que muchas veces me cogían en inferioridad”, apuntó el defensa en declaraciones a Radio Marca.