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Miércoles, 11 de Junio de 2008

Brown sobrevive por los pelos a un motín laborista

El Parlamento británico aprueba ampliar el plazo de detención sin cargos a 42 días.

PÚBLICO ·11/06/2008 - 20:28h

Gordon Brown ha evitado el traspié por sólo nueve votos.

El primer ministro británico, Gordon Brown, se ha salvado por un margen muy estrecho de una derrota parlamentaria que le habría dejado herido de muerte.

El Gobierno ganó ayer la votación sobre una polémica medida antiterrorista con una mayoría de sólo nueve diputados. El éxito fue posible gracias al apoyo de los nueve parlamentarios del DUP, el principal partido protestante de Irlanda del Norte, supuestamente a cambio de más fondos para la región.

Todo el resto de la oposición y más de 30 diputados laboristas votaron en contra de endurecer las leyes antiterroristas.

El objeto de la votación más importante y esperada desde que Brown llegó a Downing Street 10 hace un año fue la extensión del periodo de detención de los sospechosos de terrorismo a 42 días sin necesidad de presentar cargos. Actualmente la Policía puede encarcelar a los supuestos terroristas durante 28 días para buscar pruebas suficientes para presentar una acusación.

"No me gustaría venir a esta Cámara a pedir medidas de emergencia en un momento de pánico", se justificó el primer ministro, cuya popularidad está por los suelos, en un crispado debate previo a la votación.

La oposición conservadora se ha apuntado al campo de los defensores de las libertades. "¿No es evidente que los terroristas quieren destruir nuestra libertad y que si nosotros mismos la destrozamos les hacemos el trabajo?", dijo el líder de los tories, David Cameron, que supera ampliamente al primer ministro en los sondeos.

Con la política antiterrorista, Brown ha heredado uno de los mayores problemas de su antecesor. Tony Blair sufrió un gran desgaste a causa de las constantes peleas para endurecer las leyes.

La opinión de políticos y ciudadanos está dividida entre la necesidad de dotar al Estado de más competencias para evitar ataques terroristas y el principio de proteger las libertades civiles.Según una encuesta publicada ayer por el Daily Telegraph, el 69% de los británicos apoya la medida del Gobierno.

Los atentados contra el transporte público en Londres en junio de 2005, cuando cuatro suicidas mataron a 52 personas, han servido como excusa para los defensores de leyes más duras.

El intento de Blair de ampliar el periodo de detención de 14 a 90 días le valió su primera derrota en el Parlamento a manos de unos 50 rebeldes laboristas. El Gobierno se tuvo que conformar con el compromiso de elevarlo a los 28 días actuales.

Los críticos de esta política antiterrorista alegan que el Reino Unido ya es el país occidental que permite el mayor plazo de encarcelamiento sin cargos de un sospechoso.

En Estados Unidos sólo se permite detener a una persona durante 48 horas. No hace falta más, según explicó el director del FBI Robert Mueller, porque, a diferencia del Reino Unido, los tribunales estadounidenses admiten escuchas telefónicas como prueba en los juicios.

Los servicios de seguridad británicos, por su parte, muchas veces disponen de suficiente material para comprometer a un sospechoso, pero no pueden usar estos datos para presentar cargos contra el mismo individuo.

"Todos los oficiales de alto rango de la Policía y los servicios de seguridad me han convencido de que necesitamos ampliar la detención sin cargos a 42 días", insistió Brown ayer en la Cámara de los Comunes. Sin embargo, uno de los principales fiscales del país admitió que el plazo actual de 28 días le parecía suficiente.

Medida contraproducente

Los detractores de extender el periodo de detención alegan que la medida podría resultar contraproducente. La comunidad musulmana podría verse discriminada si se abusa de la ley. En los últimos años ha habido varios casos de detenciones de supuestos radicales islamistas que luego fueron liberados porque los agentes no pudieron aportar pruebas contra ellos.

El Gobierno de Brown ha subrayado repetidamente que la medida se aplicará solamente en casos excepcionales. Para aplacar las críticas se ha introducido una indemnización en caso de que la detención concluya sin que se presenten cargos. Los afectados recibirán 3.000 libras (3.787 euros) por cada día pasado en prisión, una vez que se haya superado el plazo legal vigente de 28 días.

Pero el ajustado triunfo de ayer no tiene la última palabra en esta batalla. La ley pasa ahora a la Cámara de los Lores, donde la resistencia del grupo laborista será aun mayor. Además, el comité de derechos humanos quiere comprobar si la medida viola la Convención Europea de Derechos Humanos. Pero, de momento, Brown ha escapado del patíbulo.

Un funcionario olvida informes secretos en un tren

Poco antes de la votación en la Cámara de los Comunes, se conoció otro fallo de seguridad vergonzoso por parte del Gobierno laborista. Un alto funcionario de la Oficina del Gabinete olvidó en un tren unos documentos de los servicios de inteligencia sobre Al Qaeda clasificados como "top secret".

Otro pasajero encontró el sobre con los papeles y los entregó a la cadena BBC. Las siete páginas contienen duras críticas a las fuerzas de seguridad de Irak, según reveló la BBC. En los documentos se destacaba que los documentos eran sólo para británicos y sus aliados: "For UK/US/Canadian and Australian eyes only".

Los dos informes del sobre fueron elaborados por el Comité de Inteligencia que asesora al Gobierno en temas de seguridad y terrorismo. La Policía Metropolitana abrió anoche una investigación para establecer cómo se pudo sacar los documentos de las oficinas gubernamentales. Se trata del último traspié en temas de seguridad del Gobierno. Hace unos meses, Hacienda admitió que había pérdido los datos fiscales de millones de contribuyentes.