Archivo de Público
Miércoles, 11 de Junio de 2008

Olmert acepta convocar unas primarias en su partido

Las presiones por los numerosos escándalos de corrupción en los que está metido obligan a tomar esta decisión al primer ministro israelí. La semana que viene sufrirá una moción de censura de la oposición

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·11/06/2008 - 17:33h

La resistencia del primer ministro israelí ha tocado fondo. Ehud Olmert ordenó este miércoles a Kadima que estudie las fechas apropiadas para la celebración de unas primarias en el partido que posiblemente tendrán lugar en septiembre, si en los próximos días no ocurre nada que precipite la convocatoria.

Acosado por todas partes, tanto dentro de su partido como dentro de la coalición como desde la oposición, a Olmert no le ha quedado más remedio que rendirse. Esto no significa necesariamente que vaya a dimitir dentro de unos meses, aunque esta posibilidad se presenta ahora mismo como inevitable.

El desesperado Olmert, sin embargo, todavía confía en un golpe de suerte que podría producirse la semana que viene, cuando sus abogados interroguen al millonario judío estadounidense Morris Talansky, y "se demuestre que el primer ministro no tiene nada que ocultar y no ha cometido ningún delito", dijeron en su entorno.

Olmert no descarta presentar su candidatura en las primarias de Kadima si el público acoge positivamente el interrogatorio de Talansky, algo que parece muy improbable si se tiene en cuenta que su popularidad está por los suelos.


Moción de censura del Likud

Para la opinión pública, ya no se trata de si las ayudas que Olmert recibió de Talansky constituyen o no un delito, sino de que éticamente es inaceptable que ingresara ese dinero para su uso personal, o que lo recibiera, como él sostiene, para las campañas electorales y no lo declarara, como está prescrito.

La dirección de Kadima se reunirá el lunes para establecer las normas que regirán las primarias y también para fijar su fecha. Olmert desea que la fecha sea lo más lejana posible, y aunque se especula con la primera mitad de septiembre, también podría adelantarse a agosto en función de la presión que meta el partido laborista.

La semana que viene también será testigo de una moción de censura del Likud que exige la disolución de la Kneset y la convocatoria anticipada de elecciones. Los principales partidos de la oposición y también de la coalición de gobierno -incluidos los laboristas y Shas- se inclinan al día de hoy por votar a favor de esa moción.

Kadima quiere evitar a toda costa esta posibilidad puesto que los sondeos pronostican que si ahora hubiera elecciones ni siquiera lograría la mitad de los 29 diputados que consiguió en las pasadas legislativas.

El líder del grupo laborista en la Kneset, Eitan Cabel, manifestó este miércoles que la convocatoria de primarias ya no es una medida suficiente para evitar la disolución de la Kneset, y que es necesario que Kadima aclare en público qué piensa hacer después de las primarias. En caso contrario, los laboristas votarán por la convocatoria inmediata de elecciones.