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Miércoles, 11 de Junio de 2008

El Hospital de Canarias aplica en pacientes con daños cerebrales una técnica que recupera la zona dañada

EFE ·11/06/2008 - 10:54h

EFE - El neurólogo Jesús Llabrés (d), el jefe del servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario de Canarias, Enrique Enríquez (c), y el neurofisiólogo Domingo Navajas realizan una demostración de la estimulación magnética para la rehabilitación de pacientes con daños cerebrales.

Pacientes que han sufrido un accidente cerebral están recibiendo en el Hospital Universitario de Canarias rehabilitación mediante la técnica de estimulación magnética repetitiva, que,entre otras funciones, ayuda a reorganizar el cerebro para que este recupere la actividad que ha perdido.

El jefe del servicio de Rehabilitación del HUC, Enrique Enríquez, el neurofisiólogo Domingo Navajas y el neurólogo Jesús Llabrés explicaron, en una entrevista con la Agencia Efe, que esta técnica tiene la ventaja de que no es invasiva y no causa dolor y permite, a través de estímulos magnéticos, la inhibición o estimulación neuronal.

Precisaron que la estimulación magnética se utiliza desde hace varios años como prueba diagnóstica pero por primera vez se está utilizando también para el tratamiento de los pacientes.

Enríquez recordó que aunque desde hace años los neurofisiólogos han utilizado esta técnica para determinar, entre otros aspectos, el mapa cerebral, su utilización en rehabilitación supone un avance para la recuperación del paciente.

El especialista precisó que antes se pensaba que un paciente que sufría un daño cerebral severo o crónico no tenía capacidad de recuperación y hoy ya se conoce que hay áreas del cerebro que tras sufrir un accidente, como una trombosis o un traumatismo, se pueden reorganizar para realizar la actividad que se había perdido.

El jefe del servicio de Rehabilitación del HUC indicó que con esta técnica, además de permitir identificar qué es lo que pasa en el cerebro dañado, permite aplicar una rehabilitación específica para cada paciente.

Una de las características del cerebro es su plasticidad y su capacidad de reorganizarse, agregó el especialista, quien aseveró que con esta técnica también se puede determinar lo que en la actualidad se denomina rivalidad interhemisférica, que se produce cuando una hiperactividad en la parte del cerebro no dañada dificulta la recuperación de la parte lesionada.

A través de esta estimulación magnética repetitiva se puede actuar para disminuir esta hiperactividad.

El neurofisiólogo Domingo Navajas explicó que esta técnica siembre se ha utilizado como prueba diagnóstica de enfermedades nerviosas motoras y ahora su nueva aplicación permite ir más allá y tratar la lesión cerebral y ayudar a la plasticidad neuronal.

Con la estimulación magnética repetitiva se consigue que la zona dañada del cerebro, debido a la plasticidad de este órgano, se reorganice y las neuronas adyacentes comiencen a ejecutar la función que antes realizaba esta área.

Navajas explicó que, aunque la plasticidad neuronal es mayor en los jóvenes, también la hay en adultos, con lo cual también tienen capacidad de recuperarse.

El neurólogo Jesús Llabrés recordó que por encima de los 65 años, un 2 por ciento de la población tiene riesgo de padecer algún accidente cerebrovascular (ACV)

Indicó que el estudio del cerebro hace que los especialistas se replanteen nuevos conceptos e ideas y consideró que donde hay que avanzar para el buen uso de esta técnica es en la localización de la zona donde se quiere actuar.

Señaló que en la actualidad se están desarrollando neuronavegadores, que son programas que combinan la resonancia magnética funcional con el estimulador, de forma que se permite visualizar y determinar el área que se quiere estimular.

Los especialistas recordaron que la estimulación magnética ya se utiliza para tratar la depresión endógena dado que esta patología se produce por una inhibición neural frontal izquierda y a través de esta técnica, se puede revertir el proceso.

Además recalcaron que se puede utilizar para el tratamiento de dolores difíciles como las neuralgias del trigémino o los dolores que surgen después de un accidente cerebrovascular.