Jueves, 1 de Noviembre de 2007

ONU y CICR dicen que 91 de los 103 niños de Chad han declarado tener parientes

EFE ·01/11/2007 - 14:00h

EFE - Documento facilitado por la compañía aérea Girjet, en la que trabajan los siete tripulantes españoles detenidos el jueves en Chad, por el que las autoridades de la Aviación Civil del país africano autorizan a esta compañía aérea de vuelos charter a operar en su territorio y en la que consta que el motivo del viaje es la "repatriación de niños".

La ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicaron hoy que 91 de los 103 niños que la ONG Arca de Zoé quería trasladar del Chad a Francia para ser adoptados han revelado que tienen al menos un familiar.

Según un comunicado conjunto difundido hoy en Ginebra, "91 niños se han referido a una situación familiar constituida al menos de una persona adulta que consideran como pariente".

Ambos organismos han dedicado estos últimos días a asistir a los menores, acogidos en un orfanato, y escucharlos "para recoger los máximos elementos que permitan esclarecer su recorrido y que puedan, en la medida de lo posible, recobrar una vida normal".

Los equipos en el terreno intentan "reconstruir la historia y la identidad de esos niños con el fin de adaptar sus acciones en función de las necesidades y la situación de cada uno".

Algunas de las conversaciones mantenidas con 21 niñas y 82 niños de entre 1 y 10 años no han ofrecido información muy concreta sobre los orígenes de los mismos, a causa de su temprana edad.

No obstante, se ha podido extraer que 85 de los niños proceden de pueblos de las zonas de Adré y Tiné, en el Chad, cerca de la frontera con Sudán.

El pasado 25 de octubre las autoridades chadianas detuvieron a siete españoles, que conformaban la tripulación del avión fletado por la ONG El Arca de Zoé, así como a nueve miembros de la misma organización de nacionalidad francesa, cuando se disponían a trasladar a los niños desde Abéché (Chad) hasta Francia.

Desde entonces, el CICR, el Alto Comisionado para los Refugiados y el Fondo para la Infancia (UNICEF), entre otras organizaciones, trabajan para responder a las necesidades de los 103 niños, albergados en un orfanato.

En colaboración con las autoridades chadianas, les han asistido en alimentación, vestimenta, ropa de cama y artículos de higiene, así como en saneamiento.