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Martes, 10 de Junio de 2008

La oposición zimbabuense rechaza por "prematura" la idea de un gobierno de coalición

EFE ·10/06/2008 - 21:46h

EFE - El líder del Movimiento por el Cambio Democrático zimbabuense, Morgan Tsvangirai.

El Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), principal partido de la oposición zimbabuense, rechazó hoy como "prematura" la idea de entrar en un gobierno de coalición con la gobernante ZANU-PF antes de la segunda ronda de las elecciones presidenciales convocadas para el próximo día 27.

El líder del MDC, Morgan Tsvangirai, dijo en rueda de prensa en Harare que las versiones de que su partido está forjando una alianza con la ZANU-PF (Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico) "son sólo eso, versiones".

"Hay una creciente expectación acerca de la cuestión de formar un gobierno de unidad nacional. Los trascendidos abundan al respecto y algunos hasta dicen que hay negociaciones en marcha entre el MDC y la ZANU-PF, mientras otros afirman que ya hemos firmado un acuerdo. Nada podría estar más lejos de la verdad", dijo Tsvangirai.

Según el líder opositor, su partido no ha recibido propuesta alguna del gobierno del presidente zimbabuense, Robert Mugabe, a quien enfrentará en las próximas elecciones.

"Desde que las elecciones fueron anunciadas para el día 27 nada ha cambiado, concurriremos a las mismas, a menos que Mugabe admita su derrota y se retire antes", añadió Tsvangirai, quien aseveró que se enfrentará en las urnas al jefe de Estado pese a la creciente oleada de ataques e intimidación de la ZANU-PF contra los seguidores del MDC.

Tsvangirai acusó también a la ZANU-PF de ser la autora de un documento que lleva su firma y la del Secretario General del MDC, Nelson Chamisa, en el que, supuestamente, el partido opositor promete restituir a sus dueños originales las granjas expropiadas a los zimbabuenses blancos por el gobierno de Mugabe.

"Este documento falsea la política de nuestro partido respecto de la tenencia de la tierra en Zimbabue y también el futuro de los miembros de las Fuerzas Armadas, los empleados de la administración pública y los antiguos combatientes de la independencia", todos ellos seguidores a ultranza del gobierno de Mugabe.

Tsvangirai, subrayó, por otra parte, que "la ilegitimidad de este régimen ciertamente será confirmada si Mugabe se declara ganador" de las elecciones.

La Comisión Electoral de Zimbabue (ZEC) anunció el 2 de mayo que Tsvangirai había obtenido en la primera vuelta el 47,9 por ciento de los votos contra 43,2 por ciento de Mugabe y era necesaria una segunda ronda de votación debido a que ningún candidato superaba el 50 por ciento de los votos necesarios para una mayoría directa, tal como estipulan las leyes electorales zimbabuenses.

El MDC insiste en que Tsvangirai ganó la primera vuelta con un 50,3 por ciento de los votos, asevera que la verificación del escrutinio fue un "atraco a mano armada" y ha prometido que "arrasará" en la segunda ronda.

Si se repite la tendencia de la primera vuelta y crece el apoyo político para Tsvangirai, el líder del MDC podría ser el favorito para ganar la segunda vuelta.

No obstante, la campaña de ataques e intimidación contra la oposición en todo el país a fin de evitar una nueva derrota del jefe de Estado pone en duda que las elecciones puedan ser libres y justas.

La organización de defensa de los derechos humanos, Human Rights Watch (HRW), publicó ayer un informe en el que revelaban que al menos 36 personas fueron asesinadas y más de 2.000 han sido víctimas de actos de violencia a manos de seguidores y militantes del Zanu-PF desde la primera vuelta.