Archivo de Público
Martes, 10 de Junio de 2008

PNV y PSE chocan en el TAV

Se enzarzan en otra polémica, mientras ETA mantiene su amenaza sobre el tren de alta velocidad

GUILLERMO MALAINA ·10/06/2008 - 20:54h

Choque de trenes dialéctico entre el PSE y el Gobierno vasco. Por si fuera poco con el cruce mutuo de reproches diarios en torno a la hoja de ruta del lehendakari Ibarretxe, ahora acaba de germinar otro foco de polémica entre ellos sobre el Tren de Alta Velocidad (TAV). Parece una paradoja. Precisamente, el ambicioso proyecto que simbolizó en Euskadi el acercamiento entre Vitoria y Madrid con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa, tras años de desavenencias con el anterior inquilino, José María Aznar, se ha convertido ahora en fuente de conflicto. Y todo merced a las amenazas y los ataques de ETA.

“Para no molestar”

La interpretación que hace el Ejecutivo vasco de puertas para afuera, sembrando dudas sobre si los ataques contra empresas que trabajan en la construcción del TAV son obra de la organización terrorista, ha soliviantado los ánimos entre los socialistas vascos. Tanto que su secretario general en Vizcaya, José Antonio Pastor, llegó a cuestionar el lunes la capacidad del Gobierno de Ibarretxe para “llevar a buen puerto” este proyecto. Y si su declaración se hubiera quedado en eso…

En una rueda de prensa en el mismo Parlamento vasco, Pastor fue más lejos en sus consideraciones hasta llegar adonde quería: acusar al Ejecutivo vasco de negarse a considerar a ETA como autora de los ataques  contra el TAV por un presunto interés de “no molestar demasiado” a PCTV-EHAK y “mendigar” así su apoyo, el próximo día 27, para sacar adelante la iniciativa de la consulta popular. “Ibarretxe y su Gobierno se empeñan en no querer ofender a quienes quieren acabar a bombazos con el TAV”, agregó.

La respuesta del Gobierno vasco no se ha hecho esperar. Ayer, la propia consejera vasca de Transportes, Nuria López de Guereñu, calificó las acusaciones del dirigente socialista de “barbaridad; son una mezquindad desde todos los puntos de vista”.

“El compromiso del Gobierno vasco es claro con esta infraestructura. Él lo sabe, lo sabe el Partido Socialista y lo sabe el Gobierno del Estado, con quien hemos firmado ese acuerdo gracias al cual está avanzando la infraestructura”, agregó.

López de Guereñu sólo pudo interpretar lo dicho por Pastor en clave de “oportunismo político”, y le reprochó que “salga con esas declaraciones” a los tres días de haber valorado “con su voto la colaboración entre las dos administraciones”.

Objetivo de ETA

La consejera vasca de Transportes aludía así al acuerdo adoptado la pasada semana por el Parlamento vasco para rechazar los ataques contra la construcción del TAV, después del último, registrado el 1 de junio contra una empresa en Zarautz. Ese día, en la sede de la compañía estalló una bomba, que causó importantes daños materiales.

Para nadie es un secreto que el TAV se encuentra entre los objetivos de ETA. Esta obra ha aparecido en sus comunicados. La banda, de hecho, está convencida de que tiene que salvar Euskadi, como con la central nuclear de Lemoiz o en Leizaran.

Como señalaron dos etarras en su última entrevista, “seguimos el TAV con gran interés. Da la impresión de que los pseudo políticos y tecnócratas no han extraído ninguna enseñanza de conflictos como Lemoiz y Leizaran”. Y mientras, el PSE y el PNV se enzarzan en su enésima discusión.