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Martes, 10 de Junio de 2008

Berlusconi no tendrá pesadillas con las escuchas

El Gobierno italiano prepara un proyecto de ley que restringirá los pinchazos telefónicos

MAR CENTENERA GARÇON ·10/06/2008 - 19:40h

Silvio Berlusconi no quiere volver a pasar el mal trago de ser pillado in fraganti violando la ley gracias a la interceptación de sus llamadas telefónicas. El primer ministro italiano tampoco quiere que le ocurra a sus amigos. Para librarse de lo que él ha denominado varias veces como una "pesadilla", el Gobierno italiano espera aprobar el viernes un proyecto de ley que restringirá las escuchas a los casos relacionados con la mafia y el terrorismo.

Si un magistrado ordena pinchar un teléfono será condenado a cinco años de cárcel. La misma pena espera a quien grabe la conversación y a quien se atreva a difundirla en un medio de comunicación. Los editores y periodistas podrán ser castigados con multas de hasta 100.000 euros.

Incluso a los aliados de Berlusconi no se les escapa que el proyecto de ley es la enésima tentativa de Il Cavaliere para conseguir la impunidad.
"Es necesario extender la ley a los casos de corrupción y colusión, los delitos clásicos de la Administración pública italiana y de la mala política", dijo el domingo el ex ministro de Justicia y parlamentario de la Liga Norte, Roberto Castelli.

"Las escuchas son necesarias"

Sus declaraciones fueron realizadas a título personal, pero Castelli repitió que excluir "los  delitos de la casta [política] no sería entendido" por los electores de la Liga Norte, que ven con malos ojos la corrupción generalizada de Roma.

El ex magistrado Antonio di Pietro ha lanzado las críticas más duras. "Las escuchas telefónicas son tan imprescindibles para la lucha contra el crimen como el bisturí para un cirujano. Son necesarias para curar al enfermo", dijo ayer el que fue uno de los jueces responsables de la operación anticorrupción Manos Limpias.

Di Pietro alertó que, de aprobarse el proyecto de ley tal y como está redactado, recogerá las firmas necesarias para forzar al Gobierno a someterlo a referéndum.

Como fue habitual en las dos anteriores legislaturas de Berlusconi, la nueva ley parece cortada a su medida.

Las pruebas obtenidas en pinchazos previos a la entrada en vigor de la ley serán declaradas inválidas. Entre ellas, están las conversaciones registradas entre Berlusconi y el director de la RAI, Agostino Saccà, en las que el primero le presionaba para que contratase a amigas. El caso Saccà le ha llevado a los tribunales pero pocos dudan que su expediente judicial seguirá limpio. 

El 'gran hermano' invade Italia

  • “El país entero ha sido espiado”. No hay privacidad en Italia. Lo dice el ministro de Justicia, Angelino Alfano, para justificar el proyecto de ley sobre escuchas telefónicas que ultima el Gobierno.
  • Los jueces italianos autorizaron 45.000 pinchazos telefónicos en 2007, lo que supone una cifra récord. En EEUU se aprobaron 1.700 escuchas, recordó Alfano.
  • El gasto judicial derivado de las interceptaciones telefónicas ha aumentado un 50% en Italia entre 2003 y 2007.
  • El presidente de la República, Giorgio Napolitano, reconoció ayer que el exceso de escuchas “es un problema real, sin ninguna duda”. Sin embargo, Napolitano no emitió un juicio sobre la restricción de los delitos que impone el proyecto de ley.
  • El secretario de la Asociación Nacional de Magistrados, Giuseppe Cascini, ha subrayado que la prohibición de pinchar teléfonos  significará perder una herramienta “que a menudo es la única posible” para perseguir “actos criminales”.
  • Cascini reconoció que las escuchas son una herramienta “muy invasiva” y señaló que “los hechos privados de las personas investigadas no pueden ni deben ser divulgados”.
  • La presidenta de la Comisión de Justicia dio una solución diferente para limitar el número de escuchas: que sean autorizadas por un órgano colegial y no un juez único.