Archivo de Público
Martes, 10 de Junio de 2008

Cien millones de toneladas de residuos radiactivos buscan basurero

El enorme depósito de fosfoyesos de Huelva cerrará en 2011 // Aún no está resuelta la forma de restaurar las marismas

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·10/06/2008 - 20:00h

Un técnico de Greenpeace, durante una visita a las balsas de fosfoyesos para medir la radiación. CANTERLA

Es una de las normas de educación y civismo más extendidas: recoger las cosas tras usarlas. “Cuando acabes, déjalo todo como estaba”, ordenan los padres a sus hijos. En las 1.200 hectáreas de las marismas de Mendaña, a apenas 500 metros del núcleo urbano de Huelva, se han acumulado desde 1968 unos 100 millones de toneladas de sustancias radiactivas tóxicas (120, según la organización Mesa de la Ría; 70, según fuentes empresariales), vertidas por Fertiberia. Retomando el paralelismo inicial, ¿qué pasa si el lío organizado por un niño es tal que no puede arreglarlo solo? Lo más probable es que papá se arremangue para echar un cable. La Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente insta ahora a la empresa a dejar de verter en 2011, en virtud de una sentencia de la Audiencia Nacional de 2007 que considera caducada su licencia. Luego tocará dejarlo todo como estaba. ¿Quién lo paga?

La obligación de recoger es de Fertiberia, que aún no ha presentado a la Junta de Andalucía un plan de restauración de las marismas ocupadas por las balsas de fosfoyesos, cuya radiactividad procede del óxido de uranio contenido en la roca fosfórica empleada en la elaboración de fertilizantes. Las marismas son terrenos permeables, conectados con el río Tinto y la ría del Odiel. Las organizaciones ecologistas, con Greenpeace a la cabeza, consideran que las balsas de fosfoyesos y, en general, la actividad de las empresas del Polo Químico de Huelva, están detrás del “exceso de mortalidad por cáncer” detectado en 2001 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Para quienes temen que papá tenga que arremangarse, hay un caso preocupante en Flix (Tarragona). La empresa Ercros ha generado en su embalse un islote de 700.000 toneladas de lodos tóxicos que contienen organoclorados, mercurio y radionucleidos. La descontaminación costará 200 millones, que saldrán casi en su totalidad del erario público. Si 700.000 toneladas suponen 200 millones de euros, 100 millones de toneladas supondrían... ¿Se puede hacer esta alarmante regla de tres?

La comparación con Flix

“Aunque son casos parecidos, no se puede extrapolar linealmente”, aclara Julio Barea, de Greenpeace, “pero va a ser una cantidad enorme”. Y añade: “Se tardará más de cinco años en arreglarlo, como poco. Es el mayor episodio de contaminación industrial de Europa. No puede pasar como en Flix, o como en Aznalcóllar. Las empresas tienen que asumirlo”.

“Nadie se irá de rositas. Cada uno asumirá su responsabilidad”, ha advertido el delegado de Medio Ambiente en Huelva, Juan Manuel López. La Junta no se atreve a hacer un cálculo monetario. “Eso corresponde a la empresa”, dicen en Medio Ambiente.

La postura de la compañía es que, antes de afrontar ese problema, agotará sus opciones legales para mantener abiertas las balsas, sin entrar por ahora en cómo realizar la restauración, un escenario que aún no contemplan. Fertiberia cuenta con el apoyo de una plantilla de cientos de trabajadores y de importantes sectores sindicales, que subrayan su trayectoria de 40 años de creación de empleo en Huelva y culpan del clima de inseguridad a los ecologistas.