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Martes, 10 de Junio de 2008

Retenciones, 'mercas' parados y colapso en las gasolineras de España

En Mercamadrid, los mayoristas de frutas, hortalizas y carnes han alertado de que la mercancía puede empezar a escasear en los próximos días.

EFE ·10/06/2008 - 18:26h

La presencia de los piquetes y los huelguistas ha provocado atascos kilométricos en las grandes ciudades y ha paralizado la actividad de los "mercas", los centros de distribución mayoristas de alimentos, que podrían quedarse sin mercancías en dos o tres días. Las gasolineras sufren también la crisis, no tanto por la acción de los transportistas como por el miedo de los conductores a que se acabe el combustible. 

El tráfico, imposible 

El segundo día de la huelga de transportistas volvió a complicar aún más la hora punta en las carreteras de acceso y salida de las principales capitales. Así en Madrid, Barcelona, Sevilla, Vigo y Alicante, entre otras ciudades, los conductores tuvieron que soportar retenciones kilométricas desde primera hora de la mañana. La situación llegó a tal punto en la capital de España que el Ministerio de Interior tuvo que abrir los peajes de la M-12, R-4 y R-5 para evitar los colapsos. Barcelona prepara un dispositivo para garantizar el suministro de productos básicos que podrían comenzar a escasear en los próximos días. 

El Ministerio de Interior puso en marcha en las últimas horas un dispositivo "excepcional" para proteger el derecho de aquellos transportistas que quieren ir a la huelga, pero también el de aquellos camioneros que no deseen seguirla así como los numerosos españoles que utilizan las carreteras a diario. Pero hoy las protestas de los camioneros volvieron a colapsar los accesos a las grandes ciudades.

Los puntos más problemáticos de toda la red viaria estatal se encontraban en los accesos a Barcelona y Madrid. En la capital española los atascos se repitieron hasta primera hora de la tarde en todas las entradas a la ciudad provocando retenciones de hasta 10 kilómetros por lo que se tuvieron que abrir carreteras de peaje para dar fluidez al tráfico.

En Catalunya la marcha lenta de los camioneros provocó de nuevo retenciones de hasta 24 kilómetros en las carreteras C 16c, AP2 y AP7. La Generalitat dispuso 20 trailers cisterna para garantizar el suministro en las gasolineras de Barcelona, principalmente. En Andalucía, al igual que ayer, los transportistas y pescadores volvieron a colapsar los accesos a Cádiz, Puerto de Santa María y la circunvalación de Sevilla.

El bloqueo de los puertos de la península ha hecho mella en los servicios de transporte marítimo de las islas Baleares, donde hoy se cancelaron los trayectos de diez barcos debido a la incertidumbre de que no puedan tener combustible para repostar y a que las cargas de mercancías ya no llegan a los puertos.

En el norte, el bloqueo en el paso fronterizo de La Junquera continúa por segundo día consecutivo mientras se acumulan cientos de camiones con toneladas de mercancías. En el País Vasco también se mantienen las limitaciones al tráfico en la frontera de Irún y en Navarra la policía tuvo que escoltar a varios camiones durante toda la mañana para evitar los daños de los piquetes. Además, en la autovía Santander-Torrelavega unos 300 camiones protagonizaron una marcha a 20 kilómetros por hora causando retenciones kilométricas durante toda la mañana.

Los 'mercas', paralizados

Los paros están condicionando de forma importante la actividad en los principales mercados de abastos del país ya que los piquetes están obligando a reducir el tráfico de vehículos. La menor entrada de camiones está reduciendo las reservas acumuladas durante la semana pasada y, si los paros se prolongan, estos centros mayoristas podrían quedarse sin mercancías en dos o tres días. De hecho el miedo a los piquetes que ocupan la entrada de los principales mercados de abastos del país ha reducido la afluencia de compradores hasta en un 90% en el caso de frutas y hortalizas, como en Mercamadrid, donde el pescado azul y la fruta de temporada empiezan a escasear.

Pero no solo no entra nadie sino que el producto no sale. Los problemas de distribución han provocado que las neveras estén llenas de carne y que no se sacrifiquen reses. La presencia del pescado es simbólica y los compradores caen en picado conforme pasan las horas.

Ante el agravamiento de la situación, el Ayuntamiento de Barcelona prepara un dispositivo para garantizar la distribución de productos básicos (combustibles, alimentos y productos sanitarios), ya que la ciudad "empieza a tener problemas de suministro" por la huelga de transportistas, según ha anunciado hoy el concejal de Movilidad, Francesc Narvàez.

La Asociación Nacional de Mayoristas de Pescado de Mercas ha advertido que si continúa el paro de los transportistas al que se suma el de la flota pesquera este jueves no habrá pescado fresco en los establecimientos españoles.

Además, el sector lácteo también ha comenzado a sufrir las consecuencias de la huelga ya que algunos camiones cisterna de la industria han sido retenidos por piquetes impidiendo que se pudieran recoger la leche en las exportaciones. La recogida se produce cada dos días y los tanques de frío pueden conservarlas hasta cinco, por lo que advirtieron hoy de que la huelga "podría tener graves consecuencias" para el sector.

Falta combustible

También las gasolineras afrontan con incertidumbre la merma de sus reservas. Aunque la patronal de las gasolineras apela a la tranquilidad y pide evitar "la psicosis del no hay" lo cierto es que las gasolineras españolas están vendiendo un 40% más de carburantes ante la posibilidad de desabastecimiento. Hay coches que han repostado en tres días dos veces e incluso han comprado recipientes de carburante lo que ha provocado el colapso en muchas gasolineras del país.

En Barcelona una veintena de camiones cargaron combustible en el Puerto de Barcelona protegidos por los Mossos d'Esquadra para distribuirlo posteriormente por gasolineras del área de Barcelona y del Vallès, que ayer quedaron desabastecidas por el paro de transportistas y la alta afluencia de consumidores.

En cuanto a Madrid, donde ayer el 15% de estaciones ya no disponía de carburantes, la patronal del sector ha acordado con la Delegación del Gobierno garantizar el "suministro de emergencia" de carburante las próximas 24 horas desde esta pasada medianoche para evitar el "caos", según su presidente, Víctor García Nebreda. En Murcia son ya el 30% de las gasolineras las que sufren desabastecimiento, mientras que en Asturias también comienza a faltar combustible.

Los paros también están afectando a la industria automovilística, ya que la escasez de suministro de piezas está obligando a algunas cadenas de montaje a suprimir algún turno de trabajo como es el caso de SEAT, que tras suspender ayer la producción por la noche, hoy a tenido que hacer lo propio con el turno de tarde de hoy en las tres líneas de montaje de la fábrica de Martorell (Barcelona).

En Sevilla, la compañía Renault paralizará a partir de mañana la mayor parte de su producción de cajas de cambio en la planta de San Pablo a causa del desabastecimiento de piezas externas.

Las negociaciones están paradas  

Fenadismer, que rechazó ayer sumarse al preacuerdo alcanzado por la tarde entre el resto de patronales del sector y sus clientes, las empresas cargadoras, insiste en su petición de una tarifa mínima obligatoria y mantiene la necesidad de continuar con la huelga para defender los intereses del sector.

Fenadismer considera "insuficientes" el paquete de medidas concretas y definitivas presentadas hoy por el Gobierno para paliar los efectos del alza del combustible, por considerar que son "parciles". "No pedimos nada nuevo, no pedimos una determinada rentabilidad para las empresas o trabajo asegurado, sólo lo establecido por ley", asegura el presidente de Fenadismer, Julio Villaescusa.

Por su parte, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, aseguró hoy que "es necesario responder unidos como país" a los problemas que están generando las fuertes subidas del crudo, entre ellos la huelga de transporte de esta semana, ante cuya resolución se ha mostrado "optimista" a pesar de que la situación actual es de "difícil salida".