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Martes, 10 de Junio de 2008

La defensa de unos menores que quemaron a un indigente dice que "fue una broma"

La abogada Juana María de la Rosa considera que "se les fue de las manos"

EFE ·10/06/2008 - 17:49h

Juana María de la Rosa, abogada de uno de los menores acusados de grabar con un móvil cómo mataban a un indigente al que quemaron tras rociarlo con disolvente, ha afirmado que los hechos "no fueron intencionados y que sólo quisieron gastar una broma" que "se les fue de las manos".

Tras la celebración del juicio, que ha tenido lugar a puerta cerrada en el Juzgado de Menores de Córdoba y en el que los tres acusados se enfrentan a penas que suman quince años de internamiento, la letrada ha declarado que su defendido reconoció desde un primer momento los hechos como una broma que querían gastar al fallecido, prendiendo fuego en la parte exterior de su casa.

El suceso tuvo lugar en octubre del año pasado en Lucena y, según la abogada, al vivir el indigente rodeado de basura puesto que sufría el síndrome de Diógenes, el fuego se propagó y causó la muerte del hombre "de forma no intencionada".

Petición de atenuante 

Asimismo, De la Rosa ha reconocido que "era habitual" que los acusados "se metieran con el hombre", y ha afirmado que la casa de la víctima había ardido en numerosas ocasiones anteriores por fuegos provocados.

"Existen atenuantes para mi defendido porque confesó voluntariamente los hechos"

La abogada ha explicado que, mientras que la defensa considera los hechos como un homicidio imprudente "porque no hubo intención alguna de matar", la Fiscalía plantea la cuestión como un delito de asesinato.

Además, ha afirmado que "existen atenuantes para mi defendido porque confesó voluntariamente los hechos y ha pedido hoy perdón a la familia de la víctima".

Por su parte, los abogados defensores de los otros dos menores no han querido realizar declaraciones ante los medios aunque, según De la Rosa, han mantenido "prácticamente la misma línea".

Retraso mental 

Por otro lado, De la Rosa ha manifestado que la joven mayor de edad que les facilitó a los menores una botella de disolvente y que, según el fiscal, les sugirió la posibilidad de rociar a la víctima con el líquido y después prenderle fuego, "sufre un retraso mental y cada vez que declara lo hace de forma distinta".

La abogada ha informado de que en la vista oral "no ha ratificado sus declaraciones anteriores y ha asegurado que en ningún momento hubo un acuerdo previo para matar al fallecido".

Ha dicho además que no existen pruebas que establezcan que los menores y la mayor de edad acordaran previamente matar a la víctima "ni hay constancia de que exista una grabación de los hechos a través del móvil de alguno de los acusados", como sostiene el fiscal.

Por otro lado, la hermana de la joven mayor de edad acusada de facilitar el disolvente a los menores, y que será juzgada en una causa distinta, ha afirmado ante los periodistas que "los chicos sólo querían dar un susto al hombre".

"Una moda en el pueblo" 

Asimismo, ha manifestado que insultar y pegar al indigente "era una moda en el pueblo" que llevaban a cabo "tanto los mayores como los menores", y que "lo sabía hasta la Policía".

El fiscal solicita para cada menor la medida de internamiento en centro cerrado de reforma durante cinco años

La joven ha asegurado que el disolvente que su hermana dio a los jóvenes "estaba en casa porque habían pintado unos días antes".

Además, ha reconocido que su hermana había tenido problemas menores anteriormente con la justicia, "como el robo de un cordón de oro en una piscina, o el robo de un teléfono móvil".

Por su parte, el fiscal solicita para cada menor la medida de internamiento en centro cerrado de reforma durante cinco años, complementados con dos años de libertad vigilada, por un delito contra la integridad moral, un delito de asesinato y una falta de malos tratos.