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Jueves, 1 de Noviembre de 2007

Un nuevo ataque suicida contra las fuerzas de seguridad causa 9 muertos y 40 heridos

EFE ·01/11/2007 - 06:06h

EFE - Al menos nueve personas han muerto hoy y más de 40 han resultado heridas a causa de una explosión en un autobús de las fuerzas de seguridad en el este de Pakistán, informó el canal Geo TV. EFE/Archivo

Nueve oficiales de las Fuerzas Aéreas paquistaníes murieron hoy y otras 40 personas resultaron heridas en un atentado suicida contra un autobús militar en el este de Pakistán, en el segundo ataque contra las fuerzas de seguridad perpetrado esta semana.

El atentado tuvo como objetivo a un grupo de oficiales de las Fuerzas Aéreas que recibían entrenamiento en el área de Sargodha, en la región oriental paquistaní del Punjab, según el portavoz del Ministerio del Interior, Javed Cheema.

Entre las 40 personas que resultaron heridas, una veintena se encuentra en estado grave, según el ministerio paquistaní de Interior.

En Sargodha está la mayor base aérea del Ejército paquistaní, cuyo portavoz, Waheed Arshad, confirmó que el ataque estaba dirigido contra el autobús militar y que el autor fue un joven de unos 20 años.

Una fuente policial citada por el canal Geo TV precisó también que el suicida llevaba su carga en una motocicleta que hizo estallar al paso del autocar, y que la onda expansiva afectó a un autobús escolar cercano, en el que resultaron heridos al menos tres niños.

Los heridos han sido trasladados a diversos hospitales de la zona, que se han declarado en estado de emergencia.

Según la Policía, un seminario religioso cercano a los cuarteles de las Fuerzas Aéreas fue acordonado tras el ataque suicida, y las fuerzas de seguridad lo inspeccionaron a la búsqueda de pistas para determinar la autoría.

Este atentado se produce dos días después de que otro suicida matara a siete personas e hiriera a una quincena al hacer estallar su carga en un puesto policial en las proximidades de la residencia del presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, en la ciudad de Rawalpindi, muy cerca de Islamabad.

Pakistán vive este año una ola de atentados que han segado la vida de más de 600 personas y que se incrementaron después de mediados de julio, una vez consumado el asalto del Ejército a la Mezquita Roja de Islamabad, considerada un feudo de radicales islámicos.

Las áreas más afectadas por los atentados incluyen el cinturón tribal que bordea la frontera con Afganistán, un área que el Gobierno paquistaní nunca ha conseguido tener bajo su control, y el valle de Swat, en el norte del país y cercano a Islamabad, donde está en marcha una operación del Ejército.

Tras un breve alto el fuego de apenas dos días, este miércoles se reanudaron los combates entre las tropas gubernamentales y los insurgentes integristas de la zona, liderados por el mulá radical Fazlullah.

Hasta el momento, sin embargo, el atentado más grave se ha producido en la sureña ciudad de Karachi, donde el pasado día 18 perecieron 140 personas que habían salido a las calles para ver la llegada de la ex primera ministra Benazir Bhutto, casi nueve años después de su huida de Pakistán hacia el exilio.

Pese a que tenía advertencias de que su comitiva podría ser objeto de un atentado, Bhutto circuló durante horas por Karachi entre el fervor de cientos de miles de personas, que quedó interrumpido por una doble explosión.

Hoy, dos semanas después de su llegada, la ex mandataria abandonó de nuevo Pakistán para realizar una visita de una semana a algunos de sus familiares en Dubai, entre ellos su marido, Asif Ali Zardari.

Según una fuente del Partido Popular de Pakistán (PPP), que lidera Bhutto, la dirigente opositora regresará a Karachi (sur) el próximo 9 de noviembre para participar en un acto público.

La partida de la ex primera ministra se produjo pese a que el miércoles por la noche había señalado su intención de posponer su visita a Dubai por "rumores" sobre una eventual imposición del estado de excepción en el país.

En declaraciones citadas por el canal Geo TV, Bhutto advirtió de que "en caso de que no haya elecciones libres y justas y se imponga el estado de excepción, las masas saldrán a las calles y el PPP estará en primera línea para liderarles en la lucha pacífica para la transición democrática".