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Lunes, 9 de Junio de 2008

Bush llega a la cumbre para decir adiós a Europa

EFE ·09/06/2008 - 14:21h

EFE - El presidente estadounidense, George W. Bush, pronuncia un discurso, en los jardines de la Casa Blanca, en Washington, antes de iniciar su viaje a Europa. Bush visitará Eslovenia, Berlín, Roma, París y Londres.

El presidente de EEUU, George W. Bush, partió hoy hacia Eslovenia para participar en una cumbre con la UE que, aunque tratará de asuntos como Irán o el cambio climático, servirá sobre todo de despedida de Europa.

El presidente tiene prevista su llegada a Liubliana en torno a las 21.00 (19.00 GMT).

En declaraciones antes de su partida, Bush aseguró que en la cumbre de la UE mañana en el castillo de Brdo, en las afueras de la capital eslovena, hablará, entre otras cosas, de la economía y del apoyo estadounidense a un dólar fuerte, que "conviene a nuestro país y conviene al mundo".

Según explicó, también planteará a los europeos que "somos demasiado dependientes de los hidrocarburos, y debemos trabajar para avanzar tecnologías que nos ayuden a ser menos dependientes".

Un tercer asunto que abordará, indicó, será Afganistán, donde su esposa, Laura, se encuentra para supervisar la situación y donde EEUU presiona a sus aliados europeos para que aumenten sus contribuciones económicas y de tropas.

"Tenemos mucho trabajo por hacer en Afganistán. Los países a los que voy han comprometido tropas para Afganistán y, por supuesto, quiero darles las gracias y recordarles que queda mucho trabajo pendiente", sostuvo.

El ámbito internacional será el que se lleve la parte del león en las conversaciones de la cumbre, donde el propio consejero de Seguridad de la Casa Blanca, Stephen Hadley, ha advertido de que no caben esperar grandes resultados.

La reunión tiene un aire de despedida más que de sustancia, y fuentes diplomáticas europeas admiten abiertamente que Bruselas tiene ya la mente más centrada en la lucha entre Barack Obama y John McCain por la sucesión en la Casa Blanca.

En Liubliana, la cumbre ha creado escasa expectación y brillan por su ausencia las manifestaciones contra Bush que han acompañado al presidente en sus anteriores visitas a Europa.

Bush presionará a sus aliados europeos para que endurezcan su presión diplomática sobre Irán, tanto unilateral como multilateralmente, y consideren la imposición de sanciones más duras contra Teherán para que ponga fin a su programa nuclear.

El presidente estadounidense ha adoptado en los últimos tiempos una retórica cada vez más contundente contra la República Islámica, de la que la semana pasada, durante una reunión con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró que representa una "amenaza real".

La cita de Brdo tendrá lugar apenas tres o cuatro días antes del viaje de Solana a Teherán, en un nuevo esfuerzo del "grupo de los seis" (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) de reanudar las negociaciones nucleares con Irán.

Oriente Medio ocupará también un lugar destacado en las conversaciones. Los europeos presionarán a Bush para que haga lo posible para lograr un acuerdo político entre israelíes y palestinos, como se comprometió durante la cumbre de Annapolis en octubre del año pasado.

La pasada noche, y tras intensas negociaciones, los representantes llegaron a un acuerdo para incluir un llamamiento en la declaración final para la liberación de los presos políticos en Cuba.

Pero el borrador de la declaración señala también que Bruselas y Washington acogen favorablemente la firma por Cuba del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.

"Urgimos al Gobierno (cubano) a ratificar el pacto y a demostrar su compromiso con la liberación inmediata de todos los presos políticos", añade el documento, según indicaron las fuentes.

Sobre el cambio climático, la UE espera algún tipo de gesto de Bush. Hadley ha afirmado que EEUU está dispuesto a participar en "compromisos internacionales vinculantes sobre la reducción de emisiones siempre y cuando las principales economías, tanto desarrolladas como en vías de desarrollo, estén dispuestas a hacer lo mismo".

Aludía así al deseo de EEUU de que China y la India se comprometan cuanto antes a una reducción de emisiones.

Habrá también espacio para las diferencias comerciales, centradas en la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y en cuestiones bilaterales.