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Lunes, 9 de Junio de 2008

Corbacho cree que las 65 horas de trabajo semanal acercan a UE al siglo XIX

EFE ·09/06/2008 - 11:36h

EFE - El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, durante una de sus intervenciones en el Congreso de los Diputados.

España trata en estos momentos de recabar el apoyo de otros países de la UE para frenar la posible ampliación hasta 65 el tope de horas de trabajo semanal, una propuesta que para el ministro español de Trabajo, Celestino Corbacho, acerca a Europa "más al siglo XIX que al siglo XXI".

El ministro, que ha abandonado Luxemburgo rumbo a Ginebra antes del fin de la reunión con sus homólogos comunitarios, ha cargado con dureza contra la reforma de la directiva de Tiempo de Trabajo que los Veintisiete tratan de sacar adelante hoy.

"Creo que es una regresión en la agenda social, me ha sorprendido mucho que se hable de 65 horas laborables a la semana y que además se diga que es un avance social", ha indicado.

Para Corbacho, esta medida es "algo que a los ciudadanos y a las ciudadanas les va a costar entender".

"Que Europa no se sorprenda después si los ciudadanos se distancian cada vez más" de la Unión, ha advertido en declaraciones a los periodistas.

El ministro ha explicado que es posible que hoy se introduzcan modificaciones al texto presentado por la Presidencia de turno eslovena -al que España se opone, pero que es considerado positivo por una mayoría de países-, pero ha afirmado que probablemente éstas no afectaran "al tema de fondo, que son las 65 horas".

Corbacho ha asegurado que el Gobierno "sólo reconsideraría su posición si las enmiendas que hubiera fuesen de fondo", porque cree que el nuevo tope de 65 horas que sería posible en caso de acuerdo entre el empleado y el empresario supone "una regresión en la agenda social".

Por ello, España trata de recabar apoyos en contra de la directiva, después de que los que fueran sus principales aliados -Francia e Italia- hayan cambiado su postura en los últimos meses.

Corbacho admitió, no obstante, que es poco probable que el texto pueda ser bloqueado, pues hay una clara mayoría de países a favor.

El ministro ha criticado que, tal y como está planteada la propuesta de la directiva, la negociación entre el trabajador y el empresario sobre la jornada laboral sería individual y "nunca de carácter colectivo".

Además, ha denunciado la "contradicción" que supone el texto, pues una de sus bases debería ser "garantizar la salud y la calidad de vida de las trabajadoras y los trabajadores".

Por ello, ha asegurado que España va a trabajar para que la propuesta sea modificada en su tramitación en el Parlamento Europeo y ha instado a los eurodiputados a que tengan en cuenta las elecciones europeas del próximo año en las que tendrán que pedir el voto a los ciudadanos.

"Espero que el Parlamento Europeo no acepte esta propuestas tal como puede salir hoy de aquí", ha añadido.

En cuanto a la situación del sector sanitario, que ha acelerado la negociación de los países, Corbacho ha asegurado que todos reconocen que hay sectores que necesitan una singularidad de horario, pero aseguró que las guardias de los profesionales deberían considerarse tiempo de trabajo.

El Tribunal de Justicia de la UE ha reiterado en distintas sentencias que los periodos inactivos de las guardias deben ser considerados dentro de la jornada laboral, frente a la posición de la mayoría de países que lo rechaza por el coste que la medida implicaría para los sistemas públicos de Sanidad.